Gerard coge el testigo de Riquelme

Emery vino para esto y, de momento, ha cumplido con creces: ha metido al invicto Villarreal de nuevo entre los mejores de Europa al clasificarle para sus quintas semifinales. Esta vez se verá las caras frente al que fue su equipo, el Arsenal, y el verdugo del Submarino en la Champions de 2006 en aquel careo que siempre será resumido con la foto de Riquelme abatido. Ahora queda por dilucidar si el técnico pasará a la historia del club, es decir, si es capar de conducirle a su primera final, o se queda en la orilla donde llegaron otros colegas como Paquito, Pellegrini, Garrido y Marcelino. En tres semanas saldremos de dudas. La antesala de la gloria que espera en Polonia se celebrará el 29 de abril en Vila-real y el 6 de mayo en Londres.

El Villarreal hizo bueno el 0-1 de la ida y, aunque el Dinamo estuvo más respondón que en su estadio, sufrió lo justo en la vuelta. En el primer tiempo sentenció por una ambición desbordante. Es lo que tiene jugar con Gerard como abanderado y rodearlo de titulares, algo que no pudo llevarse a cabo en la última jornada de Liga (derrota ante Osasuna) debido a que el calendario empieza a pasar factura. La defensa volvió a mostrar un nivel excelente, con Foyth de apagafuegos, con Albiol y Pau como estable pareja de hecho y con Pedraza recorriendo los cien metros lisos sin descanso. El regreso de Trigueros dio otra alegría al juego. Y el de Chukwueze, más desborde y pegada. Sus zurdazos en el 25’ y 76′ casi tiran los palos de Livakovic.

Lo de Alcácer fue algo sorprendente por su sequía y por el estado de forma de Bacca, pero los grandes jugadores han de estar en las grandes citas. Y Paco ha vuelto en el momento decisivo. Siempre está donde debe. El delantero amplió la renta en el 36’ al empujar un servicio de Chukwueze que nació, cómo no, en la cabeza de Gerard. Su pase resume a la perfección lo que es y por lo que alguno medita pagar: un diez mayúsculo. El internacional no tuvo suficiente, así que aprovechó una galopada de Albiol en un escarceo al área rival para convertir un rechace en una preciosidad (43′). Con el 3-0 global, el Submarino se gustó e hizo disfrutar sin bajar los brazos. Pudo golear. La segunda mitad, con lo que se viene en estos trepidantes cuarenta días, sirvió para ir pensando como hincarle el diente al todopoderoso Arsenal. Por eso concedió un golazo de Orsic. Una simple anécdota. Lo crucial y lo más bonito del fútbol es que a menudo permite una segunda oportunidad. Y aunque sea desde casa, bendito pueblo de Vila-real y fieles de este equipo, disfruten. Gerard es muy cabezón y se ha empeñado en aliviar el eterno sufrimiento del gran ídolo Juan Román.

Courtois pulveriza a Keylor

Courtois está siendo uno de los pilares fundamentales del Real Madrid. El portero se ha consagrado como uno de los líderes tanto dentro como fuera del campo y, en una temporada tan complicada por las innumerables lesiones, ha sostenido la defensa en muchos encuentros. Sus números lo acercan a su segundo Zamora consecutivo: ha recibido 24 goles en 30 partidos, o lo que es lo mismo, un coeficiente de 0,80. Está cerca del 0,60 de Oblak, líder en la carrera con 19 goles en 29 partidos. Ante el FC Barcelona, volvió a dar una exhibición bajo los palos con tres paradas y varias intervenciones claves para conseguir la victoria.

En Champions no iba a ser menos. Contra el Liverpool se hizo gigante para evitar la remontada rival. Realizó cuatro paradas, todas ellas de mucho mérito, para mantener su portería cerrada. Es la cuarta vez que lo consigue en esta edición. Todo esto lo está consiguiendo con la dificultad añadida de no tener por delante siempre a los mismos compañeros, y es que las lesiones se están cebando con la línea defensiva del Madrid.

A quien el belga está superando con creces es a Keylor Navas. El ‘tico’ cuajó grandes años de blanco, pero Courtois está siendo capaz de pulverizar sus marcas. En sus últimas tres temporadas en el Madrid, Keylor jugó 88 partidos de Liga en los que recibió 90 goles. Le anotaron 31 en la 2017/2018 y en la 2016/2017, mientras que en la 2015/2016 recogió el balón de su portería en 28 ocasiones. De media, recibió 1,02 goles por partido. Por su parte, a Courtois le han anotado 80 goles en 91 partidos de Liga en las tres temporadas que lleva en Madrid. Además de los 24 de esta, le anotaron 36 en su primer año (2018/2019) y solo 20 en la pasada (2019/2020). Su media es bastante mejor: 0,87 goles por partido.

Otro aspecto en el que Courtois supera ampliamente a Navas es en las porterías a cero. En las casi tres temporadas que lleva jugando en el Madrid ha mantenido su meta cerrada en 38 partidos. En las últimas tres temporadas del costarricense sólo pudo hacerlo en 25, 13 menos que su sucesor.

Tras lo logrado en Anfield, Courtois visitó a sus «hermanos». El portero fue a un safari en Madrid a disfrutar del día libre y acabó siendo viral en redes sociales después de compartir una foto con unas jirafas. «Con mis bro’s», firmó.

El fichaje del portero titular de la selección de Bélgica generó un debate en el Bernabéu. Navas cuenta con un cariño especial por todo lo conseguido durante sus años de blanco, pero para muchos era necesario un cambio en la posición. La directiva se gastó 35 millones (más cinco en variables) en traer al que fue el mejor guardameta del Mundial de 2018, una operación que acabó con el portero de las tres Champions en el PSG. Actualmente, hay pocos aficionados que no justifiquen ese gasto o que echen de menos al costarricense. Courtois se ha ganado por méritos propios el cariño del madridismo.

El Bayern firma su descomposición

Mbappé, Neymar y, en general, el Paris Saint-Germain destronaron este martes en la capital francesa y entre fuegos artificiales al que era hasta hace unas horas el emperador del fútbol mundial: el Bayern de Múnich. Los bávaros venían de un sextete la temporada pasada, pero el gran equipo campeón vive un duro proceso de descomposición y afrontan un futuro más conplicado del que se esperaba.

El banquillo: Flick, en el aire

Hans Dieter Flick llegóncasi de casualidad después de la destitución de Kovac, ajustó al equipo, dominó el fútbol europeo y mundial la temporada pasada y ahora, todo ese legado está en vilo. El alemán ha vivido varios episodios realmente tensos con Hasan Salihamidzic por ver de manera distinta como trabajar con la plantilla llegando incluso a las faltas de respeto en público y delante de todos los jugadores.

Con estos problemas de fondo, la gota que colmó el vaso fueron los movimientos de la DFB para volver a incluir a Flick en su organigrama con un suculento ascenso: de asistente de Löw a sucesor de este. Después de esta disputa, que Rummenigge ha tratado de calmar en privado y en público, el futuro del arquitecto del Bayern campeón está en el aire.

El propio Rummenigge, que lleva más un mes apagando fuegos, instó a la Federación en público a que buscaran sus candidatos en otro lado, pero Flick no cerró la puerta cuando Matthäus, desde Sky Sports, aseguró este martes que el entrenador se marchará a la selección. «Independientemente de si las cosas van bien aquí o no, uno siempre tiene que pensar. Hacia dónde voy, qué es lo siguiente: siempre estoy dándole vueltas a estos temas. Porque para mí, el éxito es un proceso constante. Para mí, siempre existe la obligación de evaluarlo todo, afrontar nuevos retos o pensar en cómo enfocarlo. Por supuesto que tengo mis ideas al respecto», aseguró Hansi Flick, que negó haberse puesto en contacto con Oliver Kahn, exportero del Bayern y responsable de su posible fichaje. El vestuario y los despachos no atraviesan su mejor momento en su relación.

Según medios alemanes, el Bayern ya sondea el mercado y Julian Nagelsmann, del RB Leizpig, se coloca como favorito en caso de que el banquillo quede libre.

La plantilla: salidas claves

Si algo caracteriza al Bayern con el dinero es que trata de hacer las mínimas locuras y gestionarlo con cierta cautela. Las compras de más de cierta cifra pasan por el consejo y cada gasto parece ser evaluado con mimo. La pandemia ha tocado sus cuentas y esa cautela se ha elevado sobre cada negociación de nuevos contratos. De momento, pocos jugadores están acabando satisfechos y varios pilares han abandonado o abandonarán Baviera en los próximos meses.

El primer puntal en salir fue Thiago. El español cerró con las eliminatorias de Champions y la final en Lisboa sus mejores partidos en el Bayern cuando su etapa ya se daba por acabada desde semanas antes. Por el mediocentro, al menos, sacaron 22 millones de euros al Liverpool aunque su valor fuera más del doble.

Con Alaba y Boateng, que según Transfermarkt valen 55 y 10 millones de euros respectivamente, el Bayern no sacará nada y perderá dos hombres clave. El austriaco y el club han telegrafiado sus negociaciones quedando claro desde meses antes al fin de su contrato que este no seguirá al no quedar satisfecho con la oferta económica del Bayern. Mientras acaba la temporada, valora su futuro entre Real Madrid, Barcelona o la Premier.

En el caso de Boateng ha sido el propio Bayern quien ha decidido no renovar al central para darle la oportunidad a Upamecano, que llegará este verano desde el RB Leizpig, y apunta a ser la pareja de Lucas Hernández en el centro de la zaga. También saldrán Douglas Costa y Tiago Dantas.

A pesar de tener preparados los relevos con Nübel para la portería, Nianzou y Upamecano con una subida de rol de Lucas para la defensa o jóvenes talentos como Musiala o Marc Roca, la vieja guardia ha sido clave para los últimos triunfos y dejarán alto el listón.

Los fichajes: ¿qué pasa con Haaland?

El Bayern ha copado durante las últimas campañas el primer lugar de la Bundesliga y también, su mercado. Pocas estrellas que salían del resto de equipos alemanes se le escapaban a los bávaros, en un paso claro de los rebeldes al imperio. Lo hicieron con Götze o Lewandowski como ejemplos más llamativos en la última época, pero, ahora, no se lanzarán a por Haaland. Rummenigge ya valoró en público la relación que tienen con el Borussia Dortmund y ha negado ante los medios que el noruego sea un objetivo para el Bayern este verano.

Los bávaros defienden a Lewy como su gran estrella en la punta y entienden que le queda pólvora suficiente para más temporadas (tiene 32 años). Su competencia, si nada cambia, seguirá siendo Chupo-Moting.

La primavera está dinamitando a un Bayern campeón, que atisba un verano de reformas ciertamente inesperado el agosto pasado. Cada fichaje será medido y ajustado en busca de volver a alzarse campeones cuando aún no han cedido todos los tronos que conquistaron en la última campaña. La cruel noria del fútbol no se detiene.

Incombustible Navas: su mejor versión vislumbra la Eurocopa

Jesús Navas volvió a ser un torbellino ante el Atlético de Madrid. Su alianza con Marcos Acuña en el tanto de la victoria reflejó que su mejor nivel está de vuelta. Subió una y otra vez por su banda derecha y recuperó las sensaciones que había dejado aparcadas en numerosos partidos de esta temporada debido a la suma de minutos y la aparición de molestias físicas. No fue su curso más regular en ese aspecto, pero su rendimiento volvió a ser brillante en la cita del domingo y su intención es clara: hacerse con un sitio en los planes de Luis Enrique para la próxima Eurocopa.

El palaciego firmó su sexta asistencia de la temporada. Ningún jugador del plantel sevillista suma más que en esta Liga. Y sus números históricos también toman un hilo de continuidad que parece no tener fin: 82 pases decisivos en Primera División. A sus 35 años, Navas quiere más y así lo refleja con un protagonismo total en Nervión. De reojo, mira a Luis Enrique, que no lo llamó en su última convocatoria pese a ser una de sus bazas favoritas para ese carril derecho de la selección española. Pero esa ausencia le entregó también oxígeno al canterano, que pretende mostrar su mejor versión de juego en este tramo final de campeonato.

El contrato de Navas marca su fin en este verano de 2021. Pero esa realidad no parece demasiado importante para el jugador y el club, sabedores ambos que la conexión entre ambos es total y no existe un deseo diferenciado en la búsqueda de un futuro juntos. Lopetegui trata de cuidar sus minutos en la medida de lo posible al tiempo que le entrega una libertad sobre el césped que se acrecienta cuando su dibujo se ve modificado a lo largo de un partido. Este escenario variable es perfecto para al palaciego, que resulta un arma letal en ataque y también una garantía de fiabilidad en defensa.

El Villamarín, juez decisivo en el sueño bético hacia Europa

Atlético de MadridValencia y Athletic de Bilbao. Son los tres próximos rivales del Betis en Liga y todos ellos visitarán el Benito Villamarín para medir la fiabilidad de la candidatura verdiblanca a Europa. Tres citas en casa que esperanzan a la afición bética con miras a la consecución del objetivo continental, el que se pronunciaba en silencio a inicios de la temporada y que ahora sí asalta la escena liguera en su plenitud. «Siempre es mejor que juguemos en casa«, aseguró Manuel Pellegrini hace unos días al ser preguntado por la conveniencia de encadenar tres citas seguidas en casa. Las cifras dan cierto optimismo a los verdiblancos: no conocen la derrota en el Villamarín desde hace dos meses, cuando el Barcelona de Ronald Koeman asaltó su feudo.

No mostró una fiabilidad tan certera el Betis en su casa durante toda la temporada, pero su salto cualitativo en este 2021 posibilita también una mejoría notable en este parámetro. Con el Atlético como primer adversario en esta particular carrera por Europa, Pellegrini pretende que el sello instalado en Heliópolis durante el segundo tramo de temporada tenga signos de continuidad hasta el final. Sin público, pero con la confianza renovada por las buenas actuaciones del equipo en las últimas jornadas como local.

También se agarra el proyecto verdiblanco al buen hacer de su técnico en los tramos finales de temporada. Lo demostró con el Villarreal, el Málaga y el Real Madrid. El momento decisivo para cumplir con los objetivos le abre las puertas al Betis con el Villamarín como testigo de excepción para medir si las expectativas crecieron por encima de lo permitido o no. «Estamos donde queremos estar, tenemos que hacerlo bien ahora para poder seguir hasta el final», valoró ayer Andrés Guardado, consciente que las tres próximas citas en Heliópolis pueden suponer un punto clave en este curso.

Domingos Duarte: «La gente nos da las gracias porque se siente orgullosa del equipo»

¿Qué tal le va la vida por Granada?

Mejor imposible, ¿no? Cuartos de final de la Europa League, 36 puntos y se vive muy bien en la ciudad. La gente no puede entrar en el campo, pero siempre tiene una palabra amiga. Estoy muy a gusto y quiero seguir aquí mucho tiempo.

Tiene contrato hasta 2023. ¿Se quedaría más tiempo si por usted fuera?

Si, claro. Aquí estoy muy contento. Luego ya veremos lo que pasa en el futuro. Seguiría sin ningún problema.

¿Le han propuesto ampliar su contrato?

Que yo sepa, de momento no. Pero no creo que sea el momento de hablar de eso. Al final de temporada ya hablaremos todos y nos reuniremos y veremos que es lo mejor para todos.

¿Cuál es la clave o el secreto en el éxito de este Granada?

Creo que nuestra identidad. Los valores que tenemos como equipo. Porque somos un verdadero equipo. Pensamos más en el equipo. Esa es la clave de la salud, entre comillas, de un equipo y creo que hay que seguir en esta línea. Hay partidos buenos y partidos malos, pero todo pasa. En la adversidad somos muy buenos no creo que pase nada porque no estuviéramos finos contra el Villarreal. Ahora tenemos toda la ilusión del mundo en el partido contra el Manchester y con ganas de pasar la eliminatoria.

El Manchester es un equipazo.

Un buen equipo. Nosotros tenemos también nuestras armas y hay que saber contrarrestarlos, de una manera o de otra. En una eliminatoria todo puede pasar y hay que estar preparados. Es un equipo que juega en transiciones rápidas. Nosotros tenemos nuestros puntos y nos adaptaremos a su manera de jugar. Seremos el Granada de siempre.

Tiene jugadorazos como Cavani, Rashford, Pogba, Bruno Fernandes…

También muchos jugadores que están en el Granada pueden llegar donde están esos jugadores. Tenemos gente joven y con experiencia. Esa mezcla puede ser que ayude a la gente joven a dar el salto y estar a la altura de ellos. Todo empieza por algún lado y todo tiene su momento. Y creo que puede llegar nuestro momento.

¡Qué pena que este partido se juegue a puerta cerrada!

Si tuviéramos a nuestro público sería más fácil o menos difícil para nosotros, como quiera interpretarlo.

El sueño de ganar esta eliminatoria está presente.

Claro que sí. Es un partido maravilloso para poder disfrutarlo desde la responsabilidad que tenemos. Somos club que está muy bien en este momento y que está viviendo los mejores años de su historia y por eso hay que luchar y seguir sumando cosas arropados por la gente desde sus casas y por la gente del club que trabaja todos los días. Es un momento para disfrutar todos juntos.

Está siendo una temporada muy bonita, larga y con muchas complicaciones.

El equipo siempre tira para adelante. Esa es nuestra identidad. No buscar excusas, porque de excusas no vive la gente que tiene éxito y nosotros estamos viviendo en Granada tres años de historia. En el primero, el del ascenso, yo no estaba, en el segundo nos clasificamos para la Europa League y en este estamos haciendo otra buena temporada.

¿Nota por la calle el cariño de la gente?

La gente hasta nos da las gracias. Así que imagínese. No hay mejor sentimiento que cuando un aficionado de tu club te da las gracias porque se siente orgulloso y se ve bien representado por los jugadores del club de su ciudad. No hay mejor sentimiento que ese para un jugador.

¿Pondrá en su balcón una bandera del Granada al igual que los aficionados?

Entiendo a la gente que lo haga porque es el club de su ciudad y eso aporta un granito de arena para poder hacer lo que queremos que es pasar la eliminatoria.

Otro sueño cumplido ha sido haber debutado con Portugal.

¡Si señor! Era un sueño desde niño cuando jugaba con el Estoril Praia. Pude debutar tanto en partido amistoso como en oficial. Estoy muy contento y ahora toca seguir sumando experiencias de este nivel. Estoy preparado.

Contra Azerbaiyán formó pareja de centrales nada menos que con Rubén Días.

Muy buen jugador y persona. Aun teniendo la edad que tiene (23 años) es un ejemplo para toda la gente porque se lo ha ganado con todo su trabajo y dedicación al fútbol. Es un chico muy tranquilo y profesional. Sabe lo que quiere.

Y Fonte…

Estar entre los cuatro, cinco o seis mejores centrales de Portugal no es una cosa fácil. Toda la gente que esté ahí tiene mucha calidad.

¿Cómo le recibió Cristiano Ronaldo?

Es muy majo. Es el capitán. La figura mayor de nuestro país, de nuestra selección. Es una persona con la que puedes hablar de lo que sea. La gente dice que se cree mucho, pero no tiene nada que ver. Pero si fuera así, ¿si no se puede creer quién se puede creer? ¿Entiende lo que le digo?

Físicamente se le ve bien.

Impresionante cómo se cuida, cómo come. Es otro ejemplo. La selección portuguesa está hecha de grandes profesionales y grandes personas.

¿Cree que volverá al Real Madrid?

De eso no tengo ni idea. Los madridistas le piden que vuelva, ¿no? Eso dicen.

¿Cómo fueron sus comienzos como futbolista?

Empecé con siete u ocho años en el Cascais, el equipo de donde soy yo. El campo era de arena. Todos hemos empezado por el barro y vas dando pasitos hacia delante. Luego pasé al Estoril Praia. A los 15 años no tenía la intención de ser jugador profesional de fútbol. ¡Claro que es la ilusión de cada niño! Pero después, cuando te pones serio, tuve una conversación con un entrenador mío de sub-15 o sub-16 y me dijo que si me lo creía, podría llegar a donde estoy ahora mismo. Y al final le doy toda la razón y yo por mi parte, poniendo todos los días en todos los entrenos y partidos. Quiero seguir dando pasitos adelante en el fútbol.

¿Siempre defensa central?

Algunas veces he jugado de pivote, pero prefiero jugar de frente para la portería y no al revés (risas) se me complica un poco… también me gusta subir a rematar, pero este año solo he marcado uno. A lo mejor antes de final de temporada llegan dos más. ¿Quién sabe?

¿Cómo fue su experiencia en el Sporting Clube de Portugal?

Fue una experiencia y aprendizaje diferente porque llevaba, entre comillas, un rollo más de amigos. Pero cuando llegas a una cantera como es la del Sporting donde han salido Cristiano, Cuaresma, Figo pues te lo planteas y te dices “si estoy aquí es por algo”.

Y de ahí al Deportivo.

No le puedo mentir. Me ha encantado A Coruña. Es un poco parecida a Portugal. He estado muy a gusto y siempre que me pregunten hablaré bien porque es una tierra a la que tengo mucho cariño y mucha ‘morriña’ como se dice ahí. Nos quedamos a las puertas del paraíso. No pudo ser. El fútbol te la devuelve y he podido jugar en Primera División y estar en Europa y todo pasa por algo. Hay que seguir por muchos palos que haya en las ruedas como se dice en España.

Una lástima que el Deportivo esté en esta situación.

Me da mucha pena. La verdad es que es una situación delicada del club y para la gente de ahí. El Depor es un club que ha vivido experiencias increíbles a nivel de Champions League y con jugadores importantes como Bebeto, Valerón, Djalminha… la ciudad se merece más y seguro que llegará su hora de volver a la élite porque se lo merecen. Seguro que se le levantará.

El Granada pagó por su traspaso tres millones de euros y el Sporting se aseguró el 25% de una futura venta. ¿Por qué eligió este equipo?

Por el proyecto. ¡Y mire cómo estamos! El proyecto me lo enseñó Fran (Sánchez, el director deportivo) y en su día Antonio Cordón (de la asesora Hope. Ahora está en el Betis) y Antonio Monterrubio (el director general). Fue muy fácil. Tenía otra opción el Primera (era el Mallorca). Tomé la mejor decisión. Es un club donde no te falta de nada. La gente del club está siempre pendiente de ti por si necesitas lo que sea y la verdad es que tengo todas las herramientas para ser jugador profesional de fútbol y no me puedo quejar absolutamente de nada.

Monterrubio dice que todo el club es una familia.

Es lo que le decía. Los valores del club y del equipo son pensar todos como uno y que todos somos parte del equipo. La familia se compone de individuos. Y si todos los individuos piensan de la misma manera, encuentras el éxito. En eso se basa nuestro ‘suceso’ (en portugués acontecimiento de éxito).

Y ‘Eterna Lucha’, el lema del club.

Eterna lucha. No hay otra forma de encarar la vida. Es un lema que tiene el Granada, pero creo que todos deberíamos tener en la vida. Pase lo que pase, si tu sigues hacia delante tu conciencia está más tranquila y estás más cerca de lograr tus objetivos.

Diego Martínez, un entrenador exigente donde los haya.

Claro que sí. La exigencia te lleva a la profesionalidad. Diego es muy exigente, sabe lo que tiene que hacer y eso es muy positivo para nosotros. Entiende mucho de fútbol y además es un excelente conversador. Puedes hablar de todo con él y es otra de las personas del club que no te dice ‘no’ a nada. Eso es importante porque con él todos nos sentimos a gusto, hay quien juega más o lo hace menos, pero todos estamos contentos porque estamos jugando casi todos.

Le llaman ‘El Chamán’

‘El Chaman’ ¿Y eso que significa?

Un hombre que en algunas culturas hace predicciones, con poderes ocultos y que suele aconsejar y orientar. Especie de líder…

Pese a su edad (40 años, entrenador más joven de Primera) tiene muchos conocimientos. Es una persona que sabe mucho de la vida y eso ayuda mucho a que uno se sienta tranquilo y ponga en valor las cosas importantes que tiene la vida. No solo el fútbol. A Diego le gusta mucho su trabajo, pero sabe que también hay una vida.

¿Cómo ve a los otros centrales del equipo, Germán, Nehuén y Vallejo?

Buenos centrales. El Granada es un club al que muchos futbolistas miran y quieren jugar aquí- Tenemos a cuatro centrales y también a Víctor Díaz, que puede jugar de central. Tenemos mucha calidad. La competencia interna te hace mejor día a día porque sabes que como no estés bien jugará el otro, que en eso el míster es muy claro. Es por rendimiento y así debe ser. Tocos concentrados en el objetivo y en el mensaje que nos transmite el míster.

Quien está que se sale es Kenedy.

Kenedy es un jugadorazo. Y si se lo cree más, puede ser aún mejor. ¡Mire la calidad que tiene! Está a los ojos de todos. Es una cuestión de que ponga en su cabeza que es muy bueno y que puede llegar hasta donde se proponga. Como cualquier jugador del equipo. Pero Kenedy está en los ojos de todo el mundo porque se está saliendo.

¿Cuándo sea mayor le gustaría ser como Soldado y Jorge Molina?

¡Claro que sí! (risas de nuevo). Si puedo estar hasta los 40 años jugando, rindiendo y ganando como hacen ellos… Son un ejemplo para la juventud del vestuario porque son gente con hambre que compite a por todas con la edad que tienen. Y estamos hablando de la edad que tienen como si fueran 50 años. Para el fútbol, en teoría, tener 36, 37 o 38 dicen que se es viejo. Pero estás viendo que si la gente se cuida pueden jugar más años y disfrutar de lo bonito que es el fútbol.

¿Su central de referencia?

Me gustaba mucho Nemanja Vidic cuando jugaba con Ferdinand en el Manchester United. No le voy a decir que veía sus partidos por Vidic, lo hacía por Cristiano. Pero luego me saltó a la vista su juego, la contundencia que tenía. Si había que despejar, despejaba y si había que jugar, jugaba. Era un tío muy pragmático y eso en un central es muy importante.

Una pena para el Granada que se vaya Rui Silva.

Dicen que se va. Todo lo que sea bueno para Rui, yo encantado. Como sabéis es uno de los que mejor me llevo en el vestuario. Es un chico maravilloso y se merece lo mejor porque desde que llegué me arropó muy bien dentro del equipo y vaya donde vaya, que sea para bien. Encantados con él. No podemos hacer más que agradecerle su profesionalidad en toda esta situación porque no es fácil para él y hay que arroparle en este momento. Rui lo está haciendo muy bien. Es uno de los mejores porteros de la Liga si no el mejor. Juega bien con los pies, fuera del área y su portería igual. Veo muchas cosas que no les veo a otros.

¿De no haber sido futbolista, qué sería de su vida profesional?

No lo sé. Tengo algún interés en la parte de la economía, de poder gestionar una empresa. Yo he tirado por la gestión del deporte. He entrado en la Universidad en su tiempo, pero no pude compatibilizar las dos cosas.

Un golazo de Leschuk salva un punto para el Oviedo

El partido comenzó con gol. En el primer minuto centro de Víctor García, la toca Barbero hacia la frontal y ahí aparece un remate colocado y potente de Nwakali para anotar el primer tanto del partido. No podía comenzar mejor el encuentro para el Alcorcón. El gol dio alas a un Alcorcón que dominaba y llevaba la iniciativa. Los alfareros circulaban bien con el balón y con una alta e intensa presión recuperaban rápido y cerca de la portería de Femenías tras perdida.

La primera del Oviedo llegó a los 18 minutos en un remate cruzado de Rodri que salva bajo la línea de gol Castro. El Alcorcón respondió con un centro-chut de Gual que se marchaba por encima del larguero. El Oviedo intentaba sacudirse el dominio alfarero pero los amarillos seguían llevando la iniciativa. Escobar en el 25 desde lejos volvía a exigir lo mejor de Femenías para evitar el segundo. Los de Anquela llegaban a cada balón dividido y estaban perfectos en las ayudas. Conforme pasaban los minutos los carbayones aguantaban más la posesión y se estiraban. En una contra Obeng hizo el empate en el 39 pero el asistente decretó un claro fuera de juego del ghanés. Al descanso el Alcorcón se iba 1-0 en el marcador.

La segunda mitad comenzó con un Oviedo más estirado, pero sin fluidez. El Alcorcón por su parte seguía muy compacto y bien defensivamente. Cuco Ziganda sacó a Nahuel, Sangalli y Tejera y volvió a la defensa de cuatro para buscar una marcha más en ataque. En la primera de Nahuel se marchó de cuatro y su pase atrás fue despejado por la defensa alfarera. Los cambios le sentaron muy bien a un Oviedo que se volcó en ataque y metió al Alcorcón en su área. Los alfareros se convirtieron en un frontón con una defensa numantina ante el asedio del Oviedo. Ziganda quemó las últimas naves dando salida a Borja Valle y Leschuk.

Tanto fue el cántaro a la fuente que finalmente un centro medido de Javi Mier y Leschuk la mandaba al fondo de la red para poner el empate. El Oviedo pudo hace el segundo en el 90 con una asistencia de Leschuk a Javi Mier que el 28 ovetense la tocó, pero no encontró portería. Al final reparto de puntos en Santo Domingo que no saca de pobre a ninguno.

Roberto, ¡cómo juega Bélgica!

Con todavía la resaca de Luis Enrique y Canales entonando en rueda de prensa la enorme dificultad que supone cada partido de clasificación, Roberto Martínez, perfecto conocedor del idioma y los engranajes del fútbol español, se apuntó a la moda nacional. A la de no tener un once fijo y casi una treintena de futbolistas enchufados a la causa. Claro, que quizás nuestro seleccionador no se pensaría dos veces alinear día sí y día también a Romelu Lukaku y De Bruyne, dos depredadores del panorama mundial. Bélgica venía de empatar ante República Checa. Las tablas escondían además a un equipo en ocasiones superado, de los que hacen encender las primeras alarmas de cara a lograr el billete. Con tal contexto, ¿cómo era posible prescindir de las estrellas? El técnico lo tenía claro: el Plan B… era un plan brillante.

Gutor, guardameta bielorruso, vio en cuestión de cinco minutos la que se le venía encima. Primero metió una mano a un gran centro de Meunier. Después, salvó el gol cantado de Batshuayi a bocajarro. La máquina de nieve tenía cantidad suficiente para que el empate no fuese una opción. Bélgica lo masticó plácidamente, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, pasando por laterales y centrales… Hacía falta un alborotador: Doku. El del Rennes recibió, algo aburrido del más de minuto que acumulaban los suyos con la pelota. A veces, el fútbol es más sencillo. Pase entre líneas para Batshuayi, otro que se cuelga el cartel de revolucionario. No tenía la mejor posición, pero sí toda la confianza consigo. Zapatazo y a la red. Lo dicho, en ocasiones el fútbol no esconde tanta mecánica…

Aunque siempre necesita un timonel. En esta ocasión, llevaba el ’17’ a la espalda. Vanaken se la puso a Doku en el primer gol y después hizo el segundo. Entró desde la segunda línea para remachar un envío medido de Meunier. Con el triunfo casi decidido, los belgas respiraban, a la par que cada uno de sus avisos espantaban a los fantasmas del chasco checo. Trossard disparó fuera por centímetros tras regalo de Batshuayi. Antes de su gol, otro chutazo en alta definición, se colaron más virguerías de Doku. El asistente del primero hizo el cuarto, cómo no, a la carrera. Se la puso Praet, aunque tuvo todo el mérito. Algo se queda para Pavlovets, central de Bielorrusia y un espectador ante la explosividad del extremo belga.

Al descanso un 4-0 de manual. De los merecidos y de los titulares «imparables», «favoritos» o incluso «invencibles». En el City y en el Inter podían estar tranquilos: sus estrellas no tendrían por qué despeinarse. No tanto en el Madrid, al que llegan malas noticias en los problemas de espalda de Thibaut Courtois. Para otros, por el contrario, era una ocasión de lujo para firmar el contrato de la Eurocopa. Doku, estelar, le cedió el balón a Praet, autor del quinto tanto. Con los cambios se renovó el hambre de gol. Benteke se unió al festín empalando un centro de Alderweireld.

Había tiempo para más. Doku tenía inyectado en sus piernas un veneno que garantiza su hueco en la próxima lista. Se la regaló a Trossard, otro al que la noche le regala un sinfín de méritos. Como los de Vanaken, que festejó el octavo de los suyos ya exhausto. ¿Dónde estaba el límite de esta Bélgica? Que la facilidad no esconda la importancia. Bélgica gana oxígeno, olvida el traspiés y ya mira con otra cara a Qatar. Roberto Martínez tiene mucho banquillo y cero dependencias.

Courtois no juega con Bélgica, pero estará ante el Eibar

Falsa alarma en Bélgica y en el Real Madrid. Thibaut Courtois no ha disputado el último partido de este parón de selecciones, este martes contra Bielorrusia. La cadena pública belga francófona RTBF informó durante la retransmisión del partido que la ausencia del guardameta se debía a unas molestias en la espalda. Fuentes del Madrid, sin embargo, confirman a AS que se trata de un mero descanso que han dado al portero (Bélgica ganaba 4-0 al descanso) y que Courtois llegará sin problemas al partido del sábado (16:15) contra el Eibar en el Di Stéfano.

El cancerbero madridista ni siquiera fue incluido entre los 23 futbolistas inscritos para el tercer compromiso de la clasificación mundialista de los ‘Diablos Rojos’. Venía de jugar los otros partidos durante el parón, contra Gales y República Checa. Ayer publicó en sus redes sociales imágenes del entrenamiento con su selección y una hora antes del partido publicó en Twitter un mensaje motivador de cara al partido.

El parón de selecciones, en cualquier caso, ha pasado factura a los internacionales madridistas. Toni Kroos tuvo que abandonar el pasado martes la concentración de la selección alemana por una lesión en el aductor izquierdo. Este martes no se entrenó junto a sus compañeros y es duda para el partido liguero de este sábado 3 de abril (16:15) contra el Eibar en el Di Stéfano. En el club confían en que el alemán estará plenamente disponible para Zidane de cara al encuentro de ida de los cuartos de final de la Champions contra el Liverpool (martes 6 de abril, 21:00).

Courtois, de 28 años, ha jugado prácticamente todos los minutos con el Real Madrid esta temporada. Sólo cedió su puesto a Lunin en los 120 minutos que duró la eliminatoria de Copa contra el Alcoyano. El belga suma 3.330 minutos bajo el arco blanco, a los que hay que sumar otros 360 en los cuatro partidos en los que ha participado con su selección esta temporada.

Mbappé encabeza la defensa del título de campeón mundial

Hace tres años, Francia se proclamaba campeona del mundo en Rusia. Desde entonces, el fútbol ha evolucionado, ha tenido que sufrir una pandemia de por medio y les bleus jugarán en 2021 la fase final de la Nations League para intentar lograr lo que nadie ha conseguido: un triplete entre Mundial, Eurocopa y la Nations desde que el novedoso torneo introducido por la UEFA se instaurara hace dos años.

Los tres años en los que Francia ha ido defendiendo por el mundo su condición de campeón del mundo han sido idénticos a los precedentes al máximo torneo de selecciones en Rusia. Deschamps sigue haciendo convocatorias que reciben múltiples críticas por su falta de cambios, pero el técnico sigue ganando con un estilo resultadista y conservador que le ha llevado en sus nueve años al frente de la selección a disputar dos finales, una de ellas perdida ante Portugal en la Eurocopa 2016 y la otra conquistada ante Croacia en Rusia.

Hoy Francia comienza su reválida del título mundialista ante Ucrania, un equipo que perdió 7-1 en su última visita en 2020 al Stade France, pero en unas condiciones muy particulares. Aquella selección tenía a más de la mitad de los titulares ausentes por coronavirus y Shevchenko ya ha demostrado en los últimos meses que su equipo está capacitado para pelear con las mejores de Europa, o, al menos, molestarlas.

El grupo de Francia no es, a priori, complicado. Ucrania, Bosnia, Kazajistán y Finlandia son rivales inferiores por calidad de plantilla y por nivel a los franceses. No obstante, Deschamps no se fía y avisa de que los tres primeros partidos son los más importantes de clasificación para el Mundial. En su última lista, el seleccionador apenas introdujo novedades. Convocó a casi los mismos porteros (4) que centrocampistas (5), llamó a tres laterales izquierdos (Lucas Hernández, Ferland Mendy y Digne) y volvió a llevar a Ousmane Dembélé y Thomas Lemar antes que a jugadores como Lacazette, Fekir o Aouar, concentrado con Francia Sub-21. También regresó Ndombelé tras haber recuperado su nivel como mediapunta en el Tottenham de Mourinho..

Mismo bloque. La vuelta de Lemar y Dembélé completan una lista cuyos principales abanderados son la base sobre la que se sustentó Francia en el Mundial de 2018: Mbappé, Griezmann, Pogba, Varane y Kanté. El delantero del PSG viene muy motivado tras marcarle un doblete al Olympique Lyon el fin de semana y alcanzar la cifra de los 100 goles en la Ligue 1, igualando a Briand en lo alto de la clasificación histórica como jugadores en activo. La principal duda del técnico sigue siendo en el sistema, ya que podría jugar con un 4-3-3 con la entrada de Ndombelé junto a Pogba y Kanté o un 4-2-3-1 más ofensivo y con extremos abiertos con Martial o Coman actuando en la banda izquierda y con Mbappé en el costado derecho.