Un enero inhóspito, un febrero a la intemperie para la remontada

Derrota, victoria, derrota y derrota. Tal es la secuencia del mes de enero del Espanyol, eso sí, en caso de que solo se cuente LaLiga –con la Copa del Rey, se añadiría otra derrota, la sufrida ante Osasuna (0-2) en los octavos de final–. Las Palmas (1-0), Girona (1-0) y Rayo Vallecano (2-3) han descabalgado del liderato a un conjunto perico que sigue en ascenso directo gracias a su único triunfo, ante el Castellón (2-0). Es el segundo peor arranque de año en la era Cornellà. Y viene un febrero con curvas, pero con la obligación de remontar.

Solamente en 2016, con un bagaje desolador a las órdenes de Constantin Galca, cosechó el Espanyol un peor enero, con dos puntos sobre 15 y derrotas como el 6-0 frente al Real Madrid. Pero en Primera, claro. A los tres puntos actuales de 12 en juego los iguala, no obstante, el equipo de Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’, que en 2019 atravesaba su particular socavón de resultados, que le hizo temer por el descenso pero que enderezó hasta acceder a Europa. Incluso la pasada campaña, en el debut de Abelardo Fernández, los números acompañaron en el mes de enero, con cinco puntos sobre nueve, ninguna derrota y resultados meritorios como el 2-2 ante el Barcelona o el 1-2 en Vila-Real.

Febrero debe ser por fuerza mejor para un Espanyol al que no le queda otra que volver a ganar con asiduidad. Pero no será sencillo. Empezará por visitar, el próximo lunes, a un Lugo que ocupa la decimoprimera plaza pero que se encuentra a seis puntos de la promoción de ascenso, que anhela, y que se ha hecho extraordinariamente fuerte en el Anxo Carro.

Acto seguido, el domingo día 14, le espera el Mallorca, en el partido entre los que por ahora son primero y segundo clasificados. Recibe la semana siguiente al Sabadell, que pugna por salvarse. Y cierra el mes en El Molinón, contra el Sporting, ahora mismo sexto a ocho puntos de los pericos. Tres partidos de cuatro a domicilio. Pero ninguna excusa para optar al ascenso directo.

LaLiga pide la suspensión del Sabadell-Alcorcón

Nueva madrugada de comunicados de prensa en relación con la AD Alcorcón. El Sabadell-Alcorcón pende de un hilo ante los nuevos positivos por COVID-19 que se han producido en el conjunto alfarero. Lo primero la salud, todas las personas que han dado positivo en algún test desde el domingo se encuentran bien y realizando el consiguiente aislamiento como corresponde.

El pasado domingo se aplazó el Alcorcón-Ponferradina por cuatro positivos en el Alcorcón. Tres de ellos eran de jugadores y otro más de un miembro del staff. Durante tanto el mismo domingo como los días posteriores se hicieron pruebas de antígenos y PCR a toda la plantilla y, según el Club, a un importante número de empleados. Los resultados de estas pruebas ha sido un aumento del número de positivos.

En concreto, durante estos días, un total de cinco jugadores han dado positivo según la información facilitada por el Club y otros 15 han dado negativo en las pruebas realizadas entre el día 16 y el día 20 de octubre

En concreto las pruebas realizadas desde el domingo han detectado nueve positivos más a los ya detectados el pasado domingo. Dos de ellos jugadores. El resto de positivos serían miembros del staff o empleados Esta situación ha llevado a LaLiga a pedir la suspensión del encuentro que debía disputar el Sabadell y el Alcorcón en la noche de este miércoles. La decisión corresponde al Comité de Competición.

Desde el Alcorcón se ha manifestado esta madrugada que desde el primer positivo del día 16 hay una instrucción de teletrabajo generalizado entre los empleados del Club y la presencia de personal no deportivo en el estadio es mínima desde el día 16 de octubre.

El Alcorcón mantiene sus ‘dos balas’

Es el segundo aplazamiento al que se enfrenta la AD Alcorcón. El pasado domingo ya explicábamos en el Diario As que los equipos de Segunda División podían solicitar dos aplazamientos hasta la jornada 34 a causa del coronavirus si no contaban con, al menos, 13 jugadores para disputar el partido. Este periódico puede confirmar que el conjunto alfarero no ha gastado ninguna de sus balas en lo que a este respecto se refiere. En ambos casos, tanto Ponferradina como Sabadell, el solicitante del aplazamiento es la propia Liga y no el Alcorcón.

Además, en ambos casos el Alcorcón contaba con, al menos, 13 futbolistas habilitados entre los jugadores de la primera plantilla y el filial. Asimismo, el club tiene fechas suficientes para poder jugar los partidos en cuestión, no poniendo en riesgo el correcto desarrollo del campeonato. De esta manera y en resumen, el cuadro madrileño puede estar tranquilo, ya que LaLiga ha sido la demandante de la suspensión, en ningún caso baja del número mínimo de profesionales que marca el protocolo y sigue habiendo huecos en el calendario para acomodar los partidos en cuestión.