El Mallorca entra en la puja por Lucas Pérez

El Rayo Vallecano se había situado hace unos días como el principal candidato para hacerse con los servicios de Lucas Pérez. El delantero gallego se desvinculó del Alavés la semana pasada y su destino apuntaba a Vallecas. Sin embargo, su situación ha cambiado en las últimas horas y el Mallorca se ha situado ahora mismo en la ‘pole position’ para ficharle. El Espanyol también le tiene en la agenda.

El Rayo mostró su interés por Lucas Pérez hace varias semanas, pero no ha terminado de presentarle una oferta en firme. En este espacio de tiempo, el Mallorca ha sufrido la lesión de Ángel Rodríguez (estará unos dos meses de baja), lo que le ha llevado a la necesidad de recurrir al mercado. De ahí su interés en Lucas Pérez, que encaja perfectamente en los esquemas de Luis García Plaza, que solo tiene en estos momentos a Fer Niño y Abdon Prats como delanteros.

Lucas Pérez le había dado prioridad al Rayo ante la llegada de algunas ofertas que había recibido del extranjero, puesto que ya militó en el club madrileño hace 10 años. Sin embargo, ahora mismo su futuro está más próximo a Mallorca que a Vallecas.

Morlanes: del salto de calidad a los daños colaterales

La llegada de Manu Morlanes es muy celebrada en el Espanyol. El jugador de 22 años, que aterriza cedido solamente por una temporada, ha levantado mucha expectación desde que fuera capitán de la Selección Sub-17. Al año siguiente debutó en el Villarreal, club asiduo a Europa en el que ha participado a cuentagotas; y el curso pasado, en Almería, se convirtió en uno de los mediocentros más brillantes de la categoría. En el club esperan que este curso sea su confirmación en la elite a las órdenes de Vicente Moreno.

Por un lado, su fichaje aumenta el nivel de un mediocampo que adquiere una nueva variante. A la espera de dar salida a Pol Lozano, que buscará acomodo cedido a un club de una categoría inferior, y de abordar la contratación de un mediocentro más posicional, el Espanyol cuenta con centrocampistas de distintos perfiles.

David López, el pivote más clásico, que puede actuar de central como en las anteriores temporadas; Keidi Bare, el perro de presa de ida y vuelta; MorlanesFran Mérida y Sergi Darder, los cerebros, con mejor pie; y Óscar Melendo, el último pasador. Incluso jugadores como Nico Melamed, quien puede actuar en esa mediapunta, mientras otros como Gregorio García, Gori, espera su oportunidad y por el momento se desarrolla en el filial.

Melendo, Gori o Keidi Bare: nuevos roles

Esa competencia y esa variabilidad en los perfiles deja a Melendo en la posición más complicada. En primer lugar, por el sistema que podría escoger Moreno en muchos encuentros, ese 4-4-2 en el que el de Sant Adrià no tiene cabida, ya que no puede actuar en ese doble pivote y en los costados se toparía con mucha competencia.

Y, posteriormente, porque jugadores como Morlanes, Darder o Nico Melamed pueden actuar como tercer centrocampista. Los minutos que tendrá el nuevo fichaje los dejarán de tener otros futbolistas, como Keidi Bare o principalmente Melendo. La llegada de Morlanes le abre más opciones a Moreno y le cierra puertas a algunos futbolistas.

1×1 Espanyol: Dimata lidera la revolución del campeón

Oier: Sacó una buena mano a Reina en el comienzo del segundo tiempo y estuvo seguro en el juego de pies y en los saques de esquina, como en dos de ellos en los que sacó bajo palos dos remates a bocajarro. No tuvo demasiado trabajo a diferencia de la semana anterior ante el Cartagena.

Óscar Gil: Comedido en ataque pese al dominio del Espanyol, la profundidad de Puado le impidió asomarse más por el costado derecho. El lateral defendió con sobriedad. En un gran partido colectivo, Gil estuvo más protegido y completó un encuentro notable, aunque Doncel le superó en algunas acciones en el segundo tiempo.

Lluís: El canterano completó también un notable encuentro. El jugador se mostró contundente a nivel defensivo lejos del área, persiguiendo a los rivales hasta incluso el campo contrario. También fue agresivo con balón, con conducciones y lanzamientos a portería en algunas anticipaciones.

Cabrera: Con su seguridad habitual, el central uruguayo rozó el gol en una acción de córner y defendió con solvencia a Yuri, el principal peligro leonés. Con balón tuvo decisiones más sencillas que en otros encuentros ante la poca exigencia de los locales, que se vieron abatidos muy temprano.

Pedrosa: A los diez segundos ya le puso un centro de gol a Dimata. El lateral está acabando la temporada a un nivel excepcional, disfruta atacando los espacios, pisa área con frecuencia y recupera mejor a nivel defensivo. Uno de los jugadores más regulares en esta segunda vuelta del curso.

David López: Regresó al equipo para jugar en mediocampo y contribuyó al buen posicionamiento blanquiazul en todo el encuentro. Se anticipó a los pases interiores de la Ponferradina y dio pausa el juego. Seguro que por arriba, se animó a realizar algún que otro disparo. Fue sustituido a los 55 minutos.

Darder: El mediocentro ofreció otra exhibición de sus habilidades pese a marcarse el 1-3 en propia puerta al intentar evitar el tanto de Sielva. Repartió asistencia, dio juego, recuperó balones, le tiró un caño a Doncel, dio un larguero y probó otros disparos peligrosos a portería.

Puado: Liberado en ataque, jugó en el costado izquierdo, el de Embarba, y sufrió el penalti que transformó (0-2). Combinó por dentro con algún pase meritorio a Melendo que casi culmina Dimata como el 0-3. Presionó y le dio dinamismo al ataque, en la línea de este último tramo de temporada.

Melendo: En un Espanyol dominador y jugando en campo contrario, Melendo disfrutó como un niño con un balón en un parque. El de Sant Adrià filtró pases y tuvo oportunidades para irse de El Tolarín con algún que otro gol. Le faltó mordiente en los metros finales.

Vargas: No era titular desde el 20 de noviembre ante el Girona (1-2) y completó su mejor partido de blanquiazul (seguramente entre esta y la pasada campaña). Se le vio liberado, con confianza, dio la asistencia del 1-3, desbordó y presionó como el que más.

Dimata: Como Vargas, Dimata fue un jugador determinante en Ponferrada. Marcó a los 10,2 segundos el gol más rápido de la historia del Espanyol, anotó el 1-3 de cabeza y fijó a una desorientada defensa de la Ponferradina. Acabó también por los suelos, al recibir varios golpes. No se arrugó, dio la asistencia del 1-4 y jugólos 90 minutos.

Nico Melamed: Jugó en el costado izquierdo. Activo como siempre, encaró, combinó con Pedrosa y pisó área, pero en un encuentro ya sentenciado no tuvo demasiada incidencia más allá de un envenenado remate en el minuto 87 y de su gol en el añadido.

Keidi Bare: Jugó poco más de media hora en un partido que bajó sus revoluciones. Colaboró en mediocampo a controlar las transiciones de la Ponferradina.

Vadillo: A diferencia de otros encuentros, intentó buscar situaciones de uno contra uno aunque sin demasiado éxito.

Pol Lozano: Jugó apenas diez minutos sin demasiadas intervenciones.

Omar: Salió por Óscar Gil con alguna acción defensiva destacada.

Un enero inhóspito, un febrero a la intemperie para la remontada

Derrota, victoria, derrota y derrota. Tal es la secuencia del mes de enero del Espanyol, eso sí, en caso de que solo se cuente LaLiga –con la Copa del Rey, se añadiría otra derrota, la sufrida ante Osasuna (0-2) en los octavos de final–. Las Palmas (1-0), Girona (1-0) y Rayo Vallecano (2-3) han descabalgado del liderato a un conjunto perico que sigue en ascenso directo gracias a su único triunfo, ante el Castellón (2-0). Es el segundo peor arranque de año en la era Cornellà. Y viene un febrero con curvas, pero con la obligación de remontar.

Solamente en 2016, con un bagaje desolador a las órdenes de Constantin Galca, cosechó el Espanyol un peor enero, con dos puntos sobre 15 y derrotas como el 6-0 frente al Real Madrid. Pero en Primera, claro. A los tres puntos actuales de 12 en juego los iguala, no obstante, el equipo de Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’, que en 2019 atravesaba su particular socavón de resultados, que le hizo temer por el descenso pero que enderezó hasta acceder a Europa. Incluso la pasada campaña, en el debut de Abelardo Fernández, los números acompañaron en el mes de enero, con cinco puntos sobre nueve, ninguna derrota y resultados meritorios como el 2-2 ante el Barcelona o el 1-2 en Vila-Real.

Febrero debe ser por fuerza mejor para un Espanyol al que no le queda otra que volver a ganar con asiduidad. Pero no será sencillo. Empezará por visitar, el próximo lunes, a un Lugo que ocupa la decimoprimera plaza pero que se encuentra a seis puntos de la promoción de ascenso, que anhela, y que se ha hecho extraordinariamente fuerte en el Anxo Carro.

Acto seguido, el domingo día 14, le espera el Mallorca, en el partido entre los que por ahora son primero y segundo clasificados. Recibe la semana siguiente al Sabadell, que pugna por salvarse. Y cierra el mes en El Molinón, contra el Sporting, ahora mismo sexto a ocho puntos de los pericos. Tres partidos de cuatro a domicilio. Pero ninguna excusa para optar al ascenso directo.