Cuatro objetivos galácticos

Una vez cerrado el mercado de fichajes de manera tan frenética para el Real Madrid, con esa triple última oferta por Mbappé (160, 180 y 200 millones de euros), y el fichaje de Camavinga (30 más 45 por objetivos), en los despachos del Bernabéu resetean la situación de cara al futuro. El Plan de renovación galáctica de la entidad sigue su curso. Florentino Pérez está empeñado en sacar adelante ese nuevo gran Real Madrid que ya debe de jugar en el Nuevo Bernabéu y que debe de dar un impulso definitivo en los ingresos hasta colocarlos, como estaba previsto, en una cifra cercana a los mil millones de euros. Es la única manera de que la entidad blanca pueda competir con los clubes Estado y con los que son propiedad de grandes fortunas o fondos de inversión como el United o el Chelsea.

En ese reseteo en la entidad blanca, más allá de los jugadores de complemento que se puedan estar siguiendo o que estén satelizados desde hace tiempo, hay cuatro nombres propios estelares que sobresalen sobre todos los demás. Son los de Mbappé, Haaland, Lewandowsky y Pogba. No quiere decir que el Madrid pretenda fichar a los cuatro, como es obvio, pero sí que desde este momento se hace un seguimiento especial de su situación y que se intentará una comunicación fluida con sus representantes para avanzar cualquier tipo de eventualidad que haga necesario lanzar una oferta.

El caso de Mbappé (22) es claro. Las cartas están sobre la mesa y marcadas. Al Madrid, que ya ha llegado a un acuerdo con el jugador, sólo le queda esperar a que llegue el 1 de enero para firmarle con idea de incorporarlo la próxima temporada. Todo depende de que la estrella se mantenga firme y que no acepte las ofertas de renovación que le están llegando desde Doha, la última, de 45 millones netos por temporada, le colocaba como el futbolista mejor pagado del planeta.

El caso de Haaland (21) está más complicado. Como viene informando AS, se planteará una dura batalla entre el Real Madrid y el PSG para su fichaje si se completa el movimiento de Mbappé al conjunto blanco. Es el siguiente gran nombre que hay apuntado en la agenda de Florentino, que ya avanzó alguna conversación con el Borussia sobre su situación. Los alemanes se negaron a que saliera en el pasado mercado, pero hay un pacto con Raiola para facilitar su salida el próximo verano. El Madrid cuenta con la ventaja de la voluntad de jugador, que quiere vestir de blanco, y de la buena relación que tiene el propio Florentino con el CEO borusser, Hans-Joquim Watzke. El principal arma del PSG es el dinero. De cualquier manera, Raiola tendrá mucha influencia sobre la decisión que tome Haaland.

La situación del noruego es vinculante con la del otro gran delantero que juega en la Bundesliga, Lewandowsky (32). El polaco hizo un ademán de forzar su salida el pasado verano. Como informó AS, el Madrid lo tuvo a tiro. Le fue ofrecido, porque quería abandonar la Bundesliga para afrontar nuevos retos. En el mercado de 2022 sólo le quedará un año de contrato en el Bayern y querrá salir con toda seguridad. Una buena opción para el Madrid para este delantero de físico privilegiado que podrá salir a un precio razonable por entrar en el último año con el Bayern. Todo, si Haaland se va al PSG.

Y por último, el otro gran nombre el Paul Pogba. Según la última lista Forbes es el cuarto jugador que más dinero genera en el mundo del fútbol en concepto de publicidad sólo por detrás de Cristiano, Messi y Neymar. Justo el perfil que le gusta a Florentino, Galácticos con retorno económico. Es uno de los jugadores fetiche de Mino Raiola junto con Ibrahimovic. Pogba esto a punto de fichar por el Madrid en dos ocasiones, y que no se hiciera en una de ellas llevó a Raiola y a Florentino a un desencuentro que aún perdura y que bien podría afectar a la operación Haaland. Pogba será agente libre el próximo mercado.

Lewandowski no basta

Suecia aguantó como primera del grupo de España a costa de condenar a Polonia a hacer el equipaje de vuelta a casa. Los suecos han cimentado su pase a octavos en dos pilares básicos del fútbol: un portero que pare mucho y falle poco y talento arriba (Forsberg sale a gol por partido). Además, la última media hora de Kulusevski (sus primeros minutos en el torneo tras superar el coronavirus) completan un ataque preparado para dar guerra ante cualquiera, porque Isak sigue de dulce aunque no vea puerta. Polonia se marcha de la Eurocopa con la certeza de que la idea de su nuevo entrenador está aún muy verde y con la sensación de que probablemente nunca madure. Sus opciones de clasificación llegaron con más heroica que fútbol y, sobre todo, con la calidad de Lewandowski, el mejor ‘nueve’ del planeta en estos momentos. No fue suficiente.

Suecia esquivó las especulaciones de inicio: sólo un minuto y medio tardó Forsberg en adelantar a los nórdicos. Se asoció con Isak, que completó otra gran actuación, y encontraron en Glik a un amigo polaco que ayudó al mediapunta del Leipzig a terminar solo ante Szczesny, al que batió con un buen zurdazo cruzado.

El tempranero tanto dejó grogui a Polonia, que hasta el minuto 10 apenas logró ni salir de su campo. Los suecos olieron la sangre y se lanzaron a la yugular para intentar zanjar el partido y el grupo, aunque los polacos resistieron bien en defensa. Poco a poco entraron en el encuentro y en el minuto 17 Lewandowski tuvo una oportunidad clamorosa que a estas horas debe seguir dando vueltas dentro de su cabeza: cabeceó dos veces consecutivas al larguero a la salida de un córner. Ahí se estiraron los de Sousa, aunque sin pisar demasiado el área antes del descanso. La ocasión más clara la desbarató Olsen, en un buen remate de Zielinski desde fuera del área.

En la reanudación, el partido se volvió loco. Suecia jugaba con red (clasificada desde antes del partido) y Polonia no tenía ya nada que perder. Se sucedieron las ocasiones (Zielinski se topó otra vez con el guardameta), hasta que la salida de Kulusevski mejoró a los de Andersson. El delantero de la Juventus realizó una gran cabalgada y asistió a Forsberg, que hizo un pase a la red. Cuando todo parecía decidido, Lewandowski puso emoción con un golazo sólo un minuto después y con otro en los minutos finales. Los polacos se quedaban a un gol del pase, pero el gol Claesson en el descuento terminó de desbaratar sus opciones.

Este resultado manda a Suecia a los octavos como primera y a Sousa al rincón de pensar, porque su idea de juego es difícilmente aplicable en el estilo de fútbol polaco.


Paulo Sousa: «Merecimos mucho más»

El seleccionador polaco, Paulo Sousa, aseguró que su equipo «mereció mucho más», tanto en esta Eurocopa como hoy, miércoles, en el partido ante Suecia (3-2). «Mi equipo mereció mucho más en los tres partidos. Nos faltó suerte en la Eurocopa. El primer objetivo era clasificarse para los octavos«, dijo en rueda de prensa. Sousa subrayó que su equipo «no puede conceder goles tontos», aunque no consideró que toda la culpa sea de los defensas. «No puede ser que el primer disparo sea gol. Hoy creamos muchas ocasiones. Olsen hizo grandes paradas», apuntó.

Reconoció que él y los jugadores están «decepcionados», ya que trabajaron «muy duro» durante las últimas semanas. «Suecia merece ser el primero del grupo, pero hoy fuimos mejores que ellos. Les creamos más problemas que en todos los partidos que jugaron este año«, señaló el portugués, que asumió el cargo a principios de 2021.

Recordó que las lesiones de dos de sus delanteros, Milic y Piatek, impidieron a su equipo alcanzar su auténtico nivel en el torneo. Sousa se mostró dispuesto a seguir al frente de Polonia durante la fase de clasificación mundialista, aunque matizó que el actual presidente de la federación polaca, Zbigniew Boniek, dejará el cargo. «Espero al nuevo presidente. Le he dicho a los jugadores en los vestuarios que ha sido un honor» ser seleccionador polaco, aseveró.-EFE