Mateu pitará el Barça-Atlético, como en la ‘final’ de la Liga 13-14

Mateu Lahoz será el encargado de pitar el camiseta de futbol Barcelona barata-Atlético de este sábado (16:15), cita clave por la Liga, según ha anunciado el Comité Técnico de Árbitros. Iglesias Villanueva le acompañará en el VAR. El valenciano, casualmente, fue quien dirigió el Barça-Atlético de la 2013-14, en el que los rojiblancos se proclamaron campeones en el Camp Nou.

Aquel encuentro precisamente despierta cierto recelo entre los azulgrana. El Atlético sacó el punto que necesitaba para quedarse con la Liga, y en la segunda parte Mateu anuló un gol a Messi que pudo cambiar el devenir del partido y del título. Esta cuenta pendiente que dura ya siete años toca también al arbitraje, que estará bajo el foco.

Esta temporada Mateu ha pitado dos partidos ya en el Camp Nou, los triunfos del Barça sobre Osasuna (4-0) y Athletic (2-1). Al Atlético le ha dirigido cuatro encuentros ya en lo que va de Liga: dos en casa (2-0 al Betis y 1-0 al Getafe) y otros dos a domicilio (2-0 contra el Real Madrid y 1-2 en Granada). Y será el séptimo enfrentamiento entre azulgranas y rojiblancos con Mateu. En los seis anteriores, tres triunfos del Barça y tres empates.

El renacer del gol: Messi, Griezmann, Benzema, Gerard….

Los cracks de LaLiga se reivindican a base de goles. Los delanteros de los clubes españoles han sido criticados y señalados en las últimas temporadas por la bajada de la media goleadora en el campeonato. Ahora, tras una pasada campaña a la baja en su olfato anotador, vuelven a dar un paso al frente y mejoran sus registros un año después. Desde un veterano Messi, que sigue liderando la clasificación del pichichi, a un Gerard Moreno, que lidera a los delanteros españoles en dicho ranking.

Messi se muestra incombustible, ha regateado el polémico inicio de temporada marcado por su pelea con la directiva para irse del club y sigue liderando a un Barcelona que opta al título de Liga con el objetivo de lograr el mayor sorpasso en la historia de LaLiga. Para ello, otro año más, se vuelve a poner al frente de la clasificación del Pichichi. Acumula 25 tanto en Liga, sin despreciar las 9 asistencias, las mismas dianas que el curso pasado y eso que le quedan seis partidos por delante. Esta mejoría en el olfato del gol también se ve en el global de competiciones, no solo en la doméstica: suma 33 goles por los 31 de hace un año. Eso sí, lejos le queda los 51 logrados en la 2018-19.

Pero al argentino no era al único que se le miraba con lupa en Can Barça. Griezmann era la comidilla de todos. Que si no era el mismo que el del Atlético, si no juega en su posición ideal, si no puede compartir espacio con Messi… Tras un primer año de adaptación al Barcelona, anotando quince goles, esta temporada ha subido un escalón más y ya acumula 17. Una leve mejoría, pero determinante. Sus dos últimos chicharros fueron este fin de semana ante el Villarreal aseguraron a los azulgrana llevarse los tres puntos ante el Villarreal y depender de sí mismo para proclamarse campeón de Liga.

Tras la marcha de Cristiano del Real Madrid, el debate de quién ocuparía su lugar fue muy amplio. Algunos apuntaban a Bale, otros que sería Hazard o las promesas por las que había apostado el club, Vinicius, Rodrygo, Asensio… Pero muchos dudaban de Benzema. «No es un nueve», «no tiene olfato de gol», «necesita a otro delantero goleador a su lado»…. Pero, el francés ha dado un paso al frente y lidera el ataque del Madrid. En la primera campaña sin el portugués, consiguió pasar de 12 goles a 30 en todas las competiciones. La pasada lo redujo a 27, haciendo que algunas voces volviesen a alertar de la necesidad de un ‘9’ para el Madrid. Pero aunque eso pueda ser cierto, Benzema sigue sin bajarse del carro y tirando del equipo. Esta temporada ya ha igualado los 27 del curso pasado. Solo en Liga lleva 21, a tres de lograr igualar su récord en dicha competición (24 tantos en la 15-16).

Gran parte de la culpa de la buena temporada del Atlético y su candidatura al título es de Luis Suárez. El Barcelona se lo ‘regaló’ al Atlético el pasado verano. Consideraban que ya no era el goleador de antes, pero ha aupado al Atlético para ser un serio pretendiente al entorchado.  Las lesiones en estos últimos meses le han pasado factura a él y al Atlético, que ha dicho adiós a muchos puntos. El uruguayo acumula 19 goles en todas las competiciones, dos menos que la temporada pasada. Pero si solo comparamos las dianas en Liga, su balance es favorable con la zamarra rojiblanca. Todos los chicharros de este año han sido en la competición doméstica, mejorando por tres los conseguidos con el Barcelona en Liga el año pasado.

Y, por último, una de las grandes sensaciones de LaLiga. El delantero que pelea con Morata por ser el titular de la Selección española. El goleador nacional que planta cara a Messi y a Benzema en la pelea por el pichichi. Se trata de Gerard Moreno. En la 2017-18 brilló con el Espanyol marcando 19 veces, pero en su regreso a Villarreal sufrió una crisis de gol pasando a 13 tantos. Pero la temporada pasada recuperó ese olfato anotando 20. Y esta temporada se ha terminado de reivindicar acumulando 26 dianas. Lidera al Villarreal para hacer historia en la Europa League y se colea con los mejores en LaLiga.

Courtois pulveriza a Keylor

Courtois está siendo uno de los pilares fundamentales del Real Madrid. El portero se ha consagrado como uno de los líderes tanto dentro como fuera del campo y, en una temporada tan complicada por las innumerables lesiones, ha sostenido la defensa en muchos encuentros. Sus números lo acercan a su segundo Zamora consecutivo: ha recibido 24 goles en 30 partidos, o lo que es lo mismo, un coeficiente de 0,80. Está cerca del 0,60 de Oblak, líder en la carrera con 19 goles en 29 partidos. Ante el FC Barcelona, volvió a dar una exhibición bajo los palos con tres paradas y varias intervenciones claves para conseguir la victoria.

En Champions no iba a ser menos. Contra el Liverpool se hizo gigante para evitar la remontada rival. Realizó cuatro paradas, todas ellas de mucho mérito, para mantener su portería cerrada. Es la cuarta vez que lo consigue en esta edición. Todo esto lo está consiguiendo con la dificultad añadida de no tener por delante siempre a los mismos compañeros, y es que las lesiones se están cebando con la línea defensiva del Madrid.

A quien el belga está superando con creces es a Keylor Navas. El ‘tico’ cuajó grandes años de blanco, pero Courtois está siendo capaz de pulverizar sus marcas. En sus últimas tres temporadas en el Madrid, Keylor jugó 88 partidos de Liga en los que recibió 90 goles. Le anotaron 31 en la 2017/2018 y en la 2016/2017, mientras que en la 2015/2016 recogió el balón de su portería en 28 ocasiones. De media, recibió 1,02 goles por partido. Por su parte, a Courtois le han anotado 80 goles en 91 partidos de Liga en las tres temporadas que lleva en Madrid. Además de los 24 de esta, le anotaron 36 en su primer año (2018/2019) y solo 20 en la pasada (2019/2020). Su media es bastante mejor: 0,87 goles por partido.

Otro aspecto en el que Courtois supera ampliamente a Navas es en las porterías a cero. En las casi tres temporadas que lleva jugando en el Madrid ha mantenido su meta cerrada en 38 partidos. En las últimas tres temporadas del costarricense sólo pudo hacerlo en 25, 13 menos que su sucesor.

Tras lo logrado en Anfield, Courtois visitó a sus «hermanos». El portero fue a un safari en Madrid a disfrutar del día libre y acabó siendo viral en redes sociales después de compartir una foto con unas jirafas. «Con mis bro’s», firmó.

El fichaje del portero titular de la selección de Bélgica generó un debate en el Bernabéu. Navas cuenta con un cariño especial por todo lo conseguido durante sus años de blanco, pero para muchos era necesario un cambio en la posición. La directiva se gastó 35 millones (más cinco en variables) en traer al que fue el mejor guardameta del Mundial de 2018, una operación que acabó con el portero de las tres Champions en el PSG. Actualmente, hay pocos aficionados que no justifiquen ese gasto o que echen de menos al costarricense. Courtois se ha ganado por méritos propios el cariño del madridismo.

Incombustible Navas: su mejor versión vislumbra la Eurocopa

Jesús Navas volvió a ser un torbellino ante el Atlético de Madrid. Su alianza con Marcos Acuña en el tanto de la victoria reflejó que su mejor nivel está de vuelta. Subió una y otra vez por su banda derecha y recuperó las sensaciones que había dejado aparcadas en numerosos partidos de esta temporada debido a la suma de minutos y la aparición de molestias físicas. No fue su curso más regular en ese aspecto, pero su rendimiento volvió a ser brillante en la cita del domingo y su intención es clara: hacerse con un sitio en los planes de Luis Enrique para la próxima Eurocopa.

El palaciego firmó su sexta asistencia de la temporada. Ningún jugador del plantel sevillista suma más que en esta Liga. Y sus números históricos también toman un hilo de continuidad que parece no tener fin: 82 pases decisivos en Primera División. A sus 35 años, Navas quiere más y así lo refleja con un protagonismo total en Nervión. De reojo, mira a Luis Enrique, que no lo llamó en su última convocatoria pese a ser una de sus bazas favoritas para ese carril derecho de la selección española. Pero esa ausencia le entregó también oxígeno al canterano, que pretende mostrar su mejor versión de juego en este tramo final de campeonato.

El contrato de Navas marca su fin en este verano de 2021. Pero esa realidad no parece demasiado importante para el jugador y el club, sabedores ambos que la conexión entre ambos es total y no existe un deseo diferenciado en la búsqueda de un futuro juntos. Lopetegui trata de cuidar sus minutos en la medida de lo posible al tiempo que le entrega una libertad sobre el césped que se acrecienta cuando su dibujo se ve modificado a lo largo de un partido. Este escenario variable es perfecto para al palaciego, que resulta un arma letal en ataque y también una garantía de fiabilidad en defensa.

El Villamarín, juez decisivo en el sueño bético hacia Europa

Atlético de MadridValencia y Athletic de Bilbao. Son los tres próximos rivales del Betis en Liga y todos ellos visitarán el Benito Villamarín para medir la fiabilidad de la candidatura verdiblanca a Europa. Tres citas en casa que esperanzan a la afición bética con miras a la consecución del objetivo continental, el que se pronunciaba en silencio a inicios de la temporada y que ahora sí asalta la escena liguera en su plenitud. «Siempre es mejor que juguemos en casa«, aseguró Manuel Pellegrini hace unos días al ser preguntado por la conveniencia de encadenar tres citas seguidas en casa. Las cifras dan cierto optimismo a los verdiblancos: no conocen la derrota en el Villamarín desde hace dos meses, cuando el Barcelona de Ronald Koeman asaltó su feudo.

No mostró una fiabilidad tan certera el Betis en su casa durante toda la temporada, pero su salto cualitativo en este 2021 posibilita también una mejoría notable en este parámetro. Con el Atlético como primer adversario en esta particular carrera por Europa, Pellegrini pretende que el sello instalado en Heliópolis durante el segundo tramo de temporada tenga signos de continuidad hasta el final. Sin público, pero con la confianza renovada por las buenas actuaciones del equipo en las últimas jornadas como local.

También se agarra el proyecto verdiblanco al buen hacer de su técnico en los tramos finales de temporada. Lo demostró con el Villarreal, el Málaga y el Real Madrid. El momento decisivo para cumplir con los objetivos le abre las puertas al Betis con el Villamarín como testigo de excepción para medir si las expectativas crecieron por encima de lo permitido o no. «Estamos donde queremos estar, tenemos que hacerlo bien ahora para poder seguir hasta el final», valoró ayer Andrés Guardado, consciente que las tres próximas citas en Heliópolis pueden suponer un punto clave en este curso.

Las confesiones de Ter Stegen: dieta, rituales, no ve fútbol…

El portero alemán del BarcelonaMarc-André ter Stegen, aprovechó su tiempo libre durante la noche de este lunes para realizar un ‘Preguntas y Respuestas’ a través de su cuenta oficial de Twitter, bajo el hashtag #AskMts. Entre algunas de sus confesiones, destaca la dieta que lleva a cabo, los rituales que realiza, el no ver prácticamente fútbol, o el motivo por el que lleva impresa una ‘D’ en sus guantes…

¿Qué posibilidades les das al Barcelona de ganar LaLiga?

«Ahora hay tres partidos importantes con Alemania que quiero ganar. Después, llegan diez partidos de LaLiga y la final de la Copa del Rey. Estamos 100% motivados para estos partidos».

¿Qué estabas pensando en ese momento? (una imagen junto a Andrés Iniesta)

«Final de la Copa del Rey de 2018 en Madrid. Nuestra 4ª consecutiva. Andrés recibió una ovación increíble y merecida de la afición. Fútbol aparte, es de las mejores personas que conocí en mi vida».

¿Alguna vez has probado a jugar en otra posición diferente durante los entrenamientos que no sea la de portero?

«Portero. Siempre».

¿Ves tus partidos anteriores?

«No. En general, no veo mucho fútbol en la televisión».

¿Cuál es tu ídolo como portero?

«Oliver Kahn».

¿Sigues lavando tus guantes antes de los partidos como ritual?

«Sí».

Siempre he sido muy curioso sobre la dieta de los futbolistas, ¿podrías hablarnos sobre ella?

«Por ahora podría decir que sigo una dieta ovolactovegetariana. Pero no me gusta tener restricciones, la decisión de lo que como es natural».

El fin de semana pasado el portero del Sevilla, Bono, marcó el gol de la victoria en el último minuto. ¿Alguna vez has pensado en meter goles?

«¡Estoy muy contento por él! Dmitrovic del Eibar también marcó esta temporada. Mi trabajo es defender la portería, peor si fuese necesario, sería algo muy bonito de hacer».

¿Dentro de cinco años dónde te ves?

«Nadie sabe el futuro, pero lo que quiero es ser feliz, triunfar y estar saludable».

¿Qué significa la ‘D’ que llevas en tus guantes?

«Dani, mi esposa».

El Real Madrid trabaja la presión

Sin contratiempos, que con la racha de lesiones que ha padecido el Real Madrid en los últimos meses, ya es una buena noticia. El equipo desarrolló este jueves a las órdenes de Zinedine Zidane su segundo entrenamiento para preparar el encuentro liguero de este sábado 20 (16:15, Movistar LaLiga) contra el Celta de Vigo en Balaídos. Los jugadores blancos trabajaron la presión y la posesión de balón y después disputaron varios partidillos.

Como ya sucediera ayer miércoles, el técnico francés no pudo contar con los cuatro jugadores que siguen en la enfermería. Odriozola y Mariano combinaron trabajo individual en el gimnasio y sobre el césped, mientras que Hazard y Carvajal prosiguen con la recuperación de sus respectivas lesiones.

El belga volvió a causar baja el lunes al detectársele una lesión muscular en el psoas derecho, mientras que el lateral continúa convaleciente de la lesión en el muslo derecho que sufrió a mediados de febrero. La vuelta del internacional español no está prevista, al menos, hasta después del parón de selecciones.

El Madrid volverá a entrenarse mañana viernes, en la víspera del partido contra el Celta. Esta vez lo hará en sesión vespertina, a las 16:15, una costumbre que viene siguiendo el equipo en los últimos desplazamientos ligueros en los que ha tenido que viajar el día antes del partido. Zidane hablará en rueda de prensa antes de la sesión. Una comparecencia en la que el entrenador madridista podrá valorar el rival del equipo blanco en los cuartos de final de la Champions, cuyo sorteo se celebrará a las 12:00 del mediodía en la sede de la UEFA en Nyon (Suiza).

Por otro lado, hoy jueves también se ha conocido el árbitro del partido de Vigo. El choque, correspondiente a la 28ª jornada de LaLiga Santander, lo dirigirá el andaluz Melero López, que aún no ha pitado a los blancos esta temporada. En el VAR estará el balear Cuadra Fernández.

El reto del Villarreal: volver a plazas europeas antes del parón

El objetivo del Villarreal es regresar a Europa antes de que pare la Liga. Tres jornadas tienen los amarillos para recuperar lo que venía siendo la normalidad esta temporada, en la que los castellonenses han estado el 75% del curso en las plazas europeas. A excepción del arranque de temporada, en el que estuvieron cuatro de las cinco primeras jornadas fuera de esas plazas, y un par de semanas en las que se cayó a la séptima plaza, el equipo ha vivido el en las plazas europeas con normalidad y ventaja.

El equipo de Emery ha sumado 19 jornadas en Europa que se reparten en: seis veces en la cuarta plaza, ocho en la quinta plaza y cinco en la sexta plaza. Mientras que han estado cuatro veces en la séptima plaza, una en la octava y otra en la decimoprimera posición.

El último bache ha provocado la caída a la séptima plaza y le ha permitido a los rivales engancharse en la pelea. Por ello, técnico y jugadores tienen claro que deben reaccionar ya, centrando el tiro en los partidos con Valencia, Cádiz y Eibar, con dos salidas y uno en casa. Un periodo en el que se espera que el equipo «deje atrás los problemas de las últimas jornadas», en la que es verdad que las lesiones y la acumulación de partidos les han castigado.

Messi saca al Barça de la UVI

El Barça, Messi mediante, regresó a la vida cuando su situación clínica parecía irreversible tras una primera parte impresentable que el conjunto blaugrana arregló en un segundo tiempo en el que acabó imponiéndose por 3-0 al Elche gracias al acelerón del argentino.

Koeman habló en la previa lanzando un desafío a las ‘vacas sagradas’ del vestuario para que pusieran remedio a la semana de hemorragia que vivió el Barça desde que fue vapuleado por el París Saint-Germain. Para acompañar a los más veteranos en este supuesto ejercicio de penitencia, el técnico dio entrada en el equipo a Umtiti, Mingueza, Pjanic y Trincāo. A excepción de éste último, la respuesta inicial de los once titulares blaugrana a su entrenador fue de pitorreo. Lograron lo que parecía imposible: jugar peor que ante el Cádiz. De salida, ni un atisbo de la reacción que se esperaba por parte de un equipo herido.

La puesta en escena del Barça fue deprimente. El equipo de Koeman dio la imagen de ser un moribundo enterrado que trata de escaparse de la tumba escarbando hacia abajo.

La primera parte del Barcelona fue desesperante en actitud, en planteamiento, en orden y en confianza en la victoria. Un desastre en toda regla que ante la dimisión general trataba de salvar únicamente Trincāo, que topó en dos ocasiones ante Badia, de nuevo estupendo.

Lo que era el Barça se podía resumir en acciones aisladas como la ausencia de Messi en los metros finales, la lentitud de Pjanic, las quejas de Mingueza por un pisotón en la mano o el despiste que exhibía Braithwaite, que daba la impresión de no saber para que había salido al campo. Todo eso, que tan mala pinta tenía, se corrigió luego.

Ante este páramo blaugrana, el Elche se fue sintiendo cada vez más cómodo en el Camp Nou. Empezó tímido el equipo de Escribá a pesar de que Lucas Boyé desperdició una clarísima ocasión de gol a los cuatro minutos. Se lo empezaron a creer de verdad hacia el tramo final del primer tiempo, cuando se asentaron en la mitad del campo barcelonista y la defensa culé empezó a temblar.

Buscando poner remedio al desastre, Koeman le puso la cruz (otra vez) a Pjanic en el descanso y sacó a Dembélé, con el que todo es posible.

Pero el que apareció fue Messi, que se despertó de la siesta de la primera parte para encarar a la defensa rival, apoyarse en Braithwaite, quien le devolvió la pared de tacón, para que el argentino batiera a Badia. El Barça parecía que regresaba del más allá.

Con el marcador de cara, le faltaba al Barça demostrar que sabía dominar un partido y no caer en el mismo error que ante el Cádiz. De entrada, tras el tanto, el Elche tuvo de inmediato una ocasión de Lucas Boyé, que desnudó de nuevo la tensión con la que vive el equipo blaugrana los partidos.

Pero el Barça consiguió salvar ese instante de duda habitual tras marcar y aprovechó para controlar el partido en busca del tanto que le permitiera, ni que fuera por una vez, llegar con cierta tranquilidad a los instantes finales del partido.

En cinco minutos el Barça liquidó el partido y logró su objetivo. Primero fue Messi al culminar una impresionante galopada de De Jong rompiendo líneas de la defensa rival hasta ceder el balón al argentino que superó al portero rival en un uno contra uno y marcando su gol 17 en lo que va de temporada. A continuación, una nueva asistencia de Braithwaite descolgando un balón que Jordi Alba remató en posición de ariete archivó definitivamente un partido que empezó depresión y que acabó con Messi rescatando al Barça de la amenaza de ruina.

Aprobados y suspensos del Getafe: Equipo triste y sin convicicción

Soria: Regreso inesperado a la titularidad y buena actuación. Hizo dos buenas paradas a Modric y Benzema. Poco que hacer en los goles.

Damián: La velocidad de Vinicius y la cercanía de Marcelo le hicieron un partido complicado en el que tiró de veteranía. Aprobado por los pelos.

Cabaco: Salió muy bien al cruce en varias ocasiones al lado izquierdo. Errores en la salida de balón y alguno grave en las marcas de centros laterales.

Chakla: Correcto sin mucho más. Empezó bien con tranquilidad para sacar el balón y atención en las vigilancias. Se fue apagando como todos y se libró de la expulsión.

Olivera: Su regreso al once le dio profundidad al equipo en la banda izquierda, pero le costó soportar a Matvin.

Portillo: Salvo un par de buenos detalles no hizo un gran partido. El equipo no tuvo el balón y en esa circunstancia el malagueño no puede brillar.

Arambarri: Zidane plantó un centro del campo con superioridad numérica y el uruguayo fue le qie más lo sufrió. Muy discreto.

Maksimovic: De los mejores sin sobresaltos. Buen primer tiempo con mucho incordio sobre el contrario y escasa aportación ofensiva.

Cucurella: Su peor partido desde que llegó al Coliseum. Lento en la priemra llegada peligrosa del Getafe y pasivo en el primer gol del Madrid.

Cucho: Volvió al equipo meses después de su sanción y lesión y pudo aportar poco más que algunas buenas asociaciones cuando recibió entre líneas.

Ángel: Otra novedad del once que no pudo brillar. Ninguna ocasión de peligro. El trabajo no faltó, pero sin nada que aportar en ataque.

Mata: Apenas se le vio porque el balón no llegó a su zona.

Cubo: Apagadísimo en su regreso a casa. No entró en juego.

Aleñá: Nada que decir de sus minutos. Llegó el 1-0 pronto y solo corrió detrás del balón. No es su juego.

Timor: Vio pasar el balón sin poder hacer mucho más.

Ünal: Regresó después de mucho tiempo. Nada que decir. Habrá días mejores.