España, contra Modric

España juega los octavos de final contra Croacia el próximo lunes 28 de junio en Copenhague (18:00 horas, Telecinco). Rival complicado por fútbol y por fe, porque por más difícil que sea la situación siempre consiguen rehacerse. Estuvieron al borde del abismo en el descanso ante la República Checa en el segundo partido (perdían 0-1 tras haber caído ante Inglaterra en el debut), se rehicieron, empataron ese encuentro y vencieron a Escocia en el último, en un duelo que llegó en tablas al tramo final.

Lideradas por un Luka Modric que lleva 62 partidos esta temporada cuando está a poco de cumplir los 36 años, es un equipo incómodo, con talento y que por encima de todo tiene carácter. En el banquillo está Zlatko Dalic, un auténtico líder en el que todos los futbolistas creen. Un entrenador poco conocido para el gran público pero que ha cambiado la cara a Croacia en los últimos tres años. Cogió al equipo cuando se jugaba la clasificación para el Mundial 2018, sólo 48 horas antes de un partido a todo o nada frente a Ucrania, llegó a trabajar seis semanas sin contrato hasta conseguir el objetivo y convirtió a un grupo desnortado en subcampeón del mundo en Rusia.

Ahora, ha lleva a cabo una renovación complicadísima: cambios en un grupo veterano que hizo historia. La mezcla entre jóvenes y experimentados comienza a dar sus frutos. Cinco futbolistas que fueron titulares en la final contra Francia en 2018 repitieron el pasado martes contra Escocia (Lovren, Vida, Brozovic, Modric y Perisic) y a ellos se ha unido una excelente hornada de jóvenes que aseguran la continuidad del proyecto. Destacan Gvardiol (19 años), Vlasic (23) y Petkovic (26), que no estuvieron entonces pero que ahora son piezas importantes. También Kovacic, que a sus 27 años lleva muchos siendo miembro de la selección croata pero es ahora el primer gran torneo en el que tiene el rol de indiscutible que siempre reclamó.

Faltan dos pilares de los éxitos recientes: Rakitic y Mandzukic dejaron la selección. Costó que el nuevo proyecto carburara, pero tras las críticas recibidas después de empatar contra los checos ahora todo vuelve a ser euforia. Porque esa es la gran virtud de los croatas: pasar del derrotismo al optimismo en apenas minutos, los mismos que tarda la selección en voltear momentos críticos. Ahora, nuevamente apoyados en un Modric al que es imposible intuir hasta cuándo le durará la gasolina, son una prueba durísima para España en octavos…

Celustka: «Modric es el motor de Croacia»

El defensa de la República Checa Ondrej Celustka recordó el potencial de la selección de camsieta de futbol Croacia barata, con la que se enfrentarán el viernes en Glasgow, y realzó la figura de Luka Modric al que calificó como el cerebro del conjunto balcánico.

«Modric es el cerebro de Croacia, el motor. Recibirá muchos balones y procurará desconectarse de nuestros jugadores. Pero Croacia también tiene otros jugadores ofensivos. Todos están a un gran nivel y tendremos que controlar a todos, hacer el campo lo más pequeño posible y defender concentrados y ordenados. Si aprovechamos la dinámica ante Escocia tendremos oportunidad de ganar a Croacia«, evaluó el zaguero del Sparta Praga.

El defensa checo aventura un partido de ritmo alto desde el principio debido a las necesidades de Croacia, que perdió el primer encuentro contra Inglaterra.

«Croacia querrá acelerar el ritmo del partido desde el principio. Más aún después de haber perdido el primero. Tenemos que asumir eso y afrontarlo», indicó Celustka.

La República Checa ya cuenta con tres puntos gracias a la victoria sobre Escocia. «Contra Croacia será diferente. Son jugadores más grandes con una base más técnica. Esa es la diferencia con Escocia. No creo que jueguen tantos balones largos y harán su juego más desde atrás. Tenemos que tener en cuenta eso», destacó el defensa.

El cuadro checo tiene en su mano la clasificación para los octavos de final después de contar ya con tres puntos. «Estamos satisfechos del partido que hicimos contra Escocia sobre todo defensivamente. Eso es siempre importante para todo el equipo. Es un reconocimiento al trabajo de todos, incluido Tomas Vaclik que lo hizo todo bien y creo que seguiremos haciéndolo».

«Contra Escocia mejoramos en relación a los partidos anteriores. Ganamos en confianza también. Debemos quedarnos con lo que hicimos bien ante los escoceses y mejorar algunas cosas para clasificarnos», añadió el jugador del Sparta de Praga.

Lío en Croacia: Vida jugó 45′ siendo positivo por coronavirus

Lo que era un amistoso feliz entre Turquía y Croacia, con lluvia de goles (3-3) puede terminar en un serio problema. Y es que tras el partido se conoció que Domagoj Vida, defensa croata de 31 años, era positivo por coronavirus. Los servicios médicos croatas conocieron el resultado de las pruebas en el descanso del partido, cuando Dalic había decidido ya sustituir al jugador (antes de saber que era positivo). En ese momento fue aislado, pero ya había jugado toda la primera mitad.

Croacia, en su comunicado oficial, aseguró que ha cumplido todos los protocolos mandados por la UEFA. Los jugadores pasaron un primer examen el lunes, en el que Vida dio negativo. El miércoles volvieron a pasar otra vez test PCR para el partido contra Suecia del próximo sábado correspondiente a la Liga de Naciones (20:45). Es en esos exámenes donde se conoció el positivo de Vida.

El jugador fue inmediatamente aislado en Estambul (Turquía) hasta que se confirme su positivo con un nuevo examen, algo que según algunos medios croatas ya ha sucedido. El resto de la expedición viajará a Estocolmo para enfrentarse a Suecia. Además de Vida otro miembro de la delegación de Croacia ha dado también positivo, aunque no ha estado en contacto con los jugadores.

Esta noticia dejó en un segundo planto un amistoso donde Turquía y Croacia dejaron uno de esos duelos que enfurecen a los seleccionadores y alegran a los espectadores, especialmente a los neutrales. Los jugadores mostraron interés en brillar, con ganas de reivindicarse en dos onces plagados de suplentes habituales. Sin embargo, ese ímpetu ofensivo se transformó en falta de intensidad defensiva. Los telediarios los llenan los goles por la escuadra, no las anticipaciones defensivas…

Dominó de inicio Croacia, aunque golpeó primero Turquía, con un penalti transformado por Tosun en el minuto 23. Sólo le duró nueve minutos la alegría a los locales, porque en el 32’ Budimir hizo una reivindicación del VAR. Le robó la cartera al defensor al llevarse claramente el balón con el brazo. Una ‘zamorana’ de toda la vida. Sin videoarbitraje, el tanto subió al marcador. A pesar de ello, Turquía volvió a adelantarse antes del descanso gracias a un buen zurdazo de Turuc.

En la reanudación, Croacia tomó de nuevo el mando del partido y lo tradujo en goles: Pasalic y Brekalo le dieron la vuelta al marcador en sólo tres minutos (53’ y 56’). A Turquía le agradó la fiesta que tenía delante y decidió unirse: Under hizo un golazo sólo dos minutos más tarde.

Ese 3-3 fue definitivo. Ambas selecciones levantaron el pie del acelerador. No era momento de enfadar más a sus respectivos entrenadores con tanta pasividad defensiva. Los últimos minutos no dejaron más goles pero permitieron un detalle no menos importante: el partido 130 de Modric con la camiseta croata. El madridista disputó el cuarto de hora final, suficiente para que algunos de los mejores detalles del encuentro nacieran de sus botas.