Un plantel sin líder defensivo a cinco días para el regreso

El Betis espera un central de jerarquía a cinco días de la vuelta al trabajo. Lo hace bajo la petición expresa de Manuel Pellegrini, que de momento no tiene al líder deseado para su zaga tras la salida de Aissa Mandi y ya busca soluciones de cara a su primera gira de pretemporada por Suiza. El chileno es consciente de la dificultad por iniciar su segunda campaña en Heliópolis bajo un escenario de tantas incógnitas, sobre todo la relacionada con su defensa y la llegada de una pieza que debe ser importante en sus planes. Mientras, Antonio Cordón, director deportivo del conjunto verdiblanco, trabaja con cautela para no dar pasos en falso que perjudiquen aún más el complicado puzle de su plantel.

En cinco días regresan los jugadores del Betis al trabajo. El adiós de Emerson se vio suplido con la llegada de Sabaly, mientras que otra cara nueva como Rui Silva tardará más en incorporarse debido a su presencia ya cerrada con Portugal en la Eurocopa. A Pellegrini le preocupan más los plazos que la ejecuciónconfía plenamente en que Cordón solvente la llegada de su central y de otros jugadores necesarios para mejorar su plantel, pero la pretensión del técnico es que los plazos sean rápidos al considerar que este factor es decisivo a la hora de que el equipo sea competitivo desde el inicio del campeonato de Liga.

La merma económica minimiza de momento los movimientos de la entidad verdiblanca, que se está moviendo en un mercado de coste cero que está muy demandado y cuyos jugadores esperan cierto esfuerzo en los ofrecimientos salariales. No está siendo sencillo convencer a algunos de los deseados para la zaga, mientras que en el club hay cautela en este sentido para no repetir equivocaciones del pasado. La cuenta atrás está marcada en Heliópolis con la preocupación en esta circunstancia y a la espera de saber qué ocurrirá con Sidnei y si Bartra será capaz de dar un paso adelante para ser de nuevo importante en esta defensa repleta de incógnitas.

El Villamarín, juez decisivo en el sueño bético hacia Europa

Atlético de MadridValencia y Athletic de Bilbao. Son los tres próximos rivales del Betis en Liga y todos ellos visitarán el Benito Villamarín para medir la fiabilidad de la candidatura verdiblanca a Europa. Tres citas en casa que esperanzan a la afición bética con miras a la consecución del objetivo continental, el que se pronunciaba en silencio a inicios de la temporada y que ahora sí asalta la escena liguera en su plenitud. «Siempre es mejor que juguemos en casa«, aseguró Manuel Pellegrini hace unos días al ser preguntado por la conveniencia de encadenar tres citas seguidas en casa. Las cifras dan cierto optimismo a los verdiblancos: no conocen la derrota en el Villamarín desde hace dos meses, cuando el Barcelona de Ronald Koeman asaltó su feudo.

No mostró una fiabilidad tan certera el Betis en su casa durante toda la temporada, pero su salto cualitativo en este 2021 posibilita también una mejoría notable en este parámetro. Con el Atlético como primer adversario en esta particular carrera por Europa, Pellegrini pretende que el sello instalado en Heliópolis durante el segundo tramo de temporada tenga signos de continuidad hasta el final. Sin público, pero con la confianza renovada por las buenas actuaciones del equipo en las últimas jornadas como local.

También se agarra el proyecto verdiblanco al buen hacer de su técnico en los tramos finales de temporada. Lo demostró con el Villarreal, el Málaga y el Real Madrid. El momento decisivo para cumplir con los objetivos le abre las puertas al Betis con el Villamarín como testigo de excepción para medir si las expectativas crecieron por encima de lo permitido o no. «Estamos donde queremos estar, tenemos que hacerlo bien ahora para poder seguir hasta el final», valoró ayer Andrés Guardado, consciente que las tres próximas citas en Heliópolis pueden suponer un punto clave en este curso.

Guido hace respirar al Betis

Un gol del argentino Guido Rodríguez resolvió un duelo por detalles, como suelen resolverse estos partidos en los que los dos equipos necesitan ganar como el comer. Respira el Real Betis justo antes de este miniparón invernal y se hunde un poco más en sus pequeñas dudas el Cádiz, que se marchó de Sevilla con su tercera derrota consecutiva y sólo ha sumado 4 puntos de los últimos 21.

Perder ante el Getafe hace apenas unos días ha exagerado la ya común naturaleza amarrategui de Álvaro Cervera, aquel extremo fino y con descaro que mutó en técnico, por decir algo, conservador. Sorprendió en el Villamarín el Cádiz con Fali como mediocampista y tuvo la pelota puede que menos de lo habitual, que es muy poco. Y no suele necesitarla, tampoco. La mejor ocasión de la primera parte, casi la única, tuvo color amarillo: un exquisito eslálom de Perea por la izquierda lo mandó Salvi, en la derecha, al larguero ante la impotente mirada de Joel.

Lento en la circulación y sin profundidad durante la primera mitad, mejoró el Betis tras el descanso. A lomos de Fekir y Joaquín, que se inventaron los primeros acercamientos con peligro, el equipo de Pellegrini pisó área sin exuberancia pero sí con más certeza. En una de esas Lainez, recién salido, se la puso a Guido dentro del área para que el argentino batiera a Ledesma, al que despistó el toque de un compañero. No tenía más remedio ya que irse arriba el Cádiz y sufrió el Betis durante lo que quedaba. Joel le detuvo dos manos a mano escorados a Lozano y Negredo y los aficionados verdiblancos se tomarán los polvorones un poco más tranquilo.


Pellegrini: «La virtud fue tener paciencia»

El entrenador del Real Betis, el chileno Manuel Pellegrini, cree que su «los defectos» de su equipo «han ido mejorando» porque este miércoles ha «ganado y ellos (el Cádiz) no han marcado» en un partido contra en el que la victoria por la mínima (1-0) se ha sustentado en «la virtud de haber tenido paciencia». Pellegrini recordó que, en las cuatro últimas jornadas, el Betis ha «sacado siete puntos de doce» posibles, lo que le parece «un rendimiento importante» y la prueba de que el equipo «ha dado un paso adelante», si bien lamentó que «en el primer tiempo se confundió paciencia con lentitud». «Hemos ido de menos a más. Hemos tenido paciencia y más velocidad en los movimientos en la segunda parte. Tenemos opciones de tener tres felices fiestas. La primera la tenemos tras derrotar al Cádiz. Vamos a esperar tenerla también en Nochevieja si derrotamos al Levante y en Reyes si le ganamos al Sevilla», añadió el técnico santiaguino. Para el preparador bético, «el Cádiz es un equipo que sabe defender muy bien, el Madrid apenas le creó ocasiones con todo el arsenal ofensivo que tiene» y en este partido el temor era que «podían agarrar en una contra, aunque sabía que, con paciencia, el gol llegaría».


Cervera: «El equipo ha hecho lo que tenía que hacer»

El entrenador del Cádiz, Álvaro Cervera, manifestó este miércoles, tras la derrota por la mínima (1-0) de los amarillos en el campo del Betis, que a su «equipo no le ha faltado nada para ir arriba», porque consideró que «ha hecho lo que tenía que hacer, en defensa y en ataque». Cervera, molesto por la tercera jornada sin puntuar ni marcar del Cádiz, aseguró que «de haber jugado todo el partido como al final», después de que el Betis se pusiera por delante, el conjunto sevillano lo «habría matado a la contra» y el encuentro habría «estado perdido mucho antes». El preparador de origen guineano es consciente de que un equipo que «acaba de subir va a sufrir», ya que el Cádiz no es «de los mejores de la categoría», si bien este miércoles se ha inclinado después de que el rival «haya tirado una vez a portería y con eso ha ganado el partido». Según Cervera, el Cádiz «ha hecho un gran partido. El gol viene de un balón» que tienen los cadistas «en el centro del campo, es algo que hay que evitar» porque te «pueden marcar en cualquier jugada, pero no en esa. No se puede perder esa pelota» y por eso cree que necesita fichar, en el mercado invernal, «un jugador en el medio que dé tranquilidad y que tenga experiencia en Primera».

Paso a Pellegrini

«Efecto Pellegrini», decía con guasa algún bético al descanso, cuando el Betis ya ganaba con una facilidad casi desconocida durante otro año más de mediocridad y fatiguitas. Y sí: en verdad, la victoria ante Osasuna certifica matemáticamente la permanencia verdiblanca y abre la puerta a que en cualquier momento, más pronto que tarde, el equipo de Heliópolis decida anunciar la contratación del entrenador chileno para las dos próximas temporadas.

No será éste, ante un Osasuna que llegó al Villamarín con una desconocida poca tensión competitiva y repleto de bajas (Cardona, Rubén García y Enric Gallego, aparte de Chimy Ávila) en ataque, el mejor encuentro para sacar conclusiones sobre las reformas que deberá acometer el Ingeniero en el Betis. Alexis optó por darle la portería a Dani Martín ante la evidente baja forma de Joel Robles en los últimos encuentros, pero el rival apenas puso a prueba al joven meta asturiano, acaso al final. Respondió bien Dani.

El técnico canario, además, decidía reforzar la izquierda con la dupla Pedraza-Álex Moreno y fue en esa banda por la que llegaron, y pronto, los dos goles béticos. El 1-0 tras un córner que Joaquín mandó al área para que el argentino Guido Rodríguez evidenciara el general despiste rojillo, cabeceando a la red solo como la una (5′). Sólo seguía atacando el Betis y a los 25′ Pedraza culminaba un contragolpe que encontró de nuevo escasa oposición (2-0).

Si poco ritmo había tenido la primera mitad menos aún se le vio a la segunda a pesar de un evidente enfado de Jagoba Arrasate, que intentó agitar el árbol con la entrada de Estupiñán y Oier a la vuelta de los vestuarios. Osasuna merodeó algo más (menos era imposible) el área bética pero apenas conectó algún remate reseñable y Borja Iglesias demostró por qué esta temporada anda peleado con el remate y con el gol. Pellegrini intuye que deberá recuperar al delantero gallego, que no marca desde la jornada 20 y apenas ha sumado tres tantos en una temporada para olvidar en Heliópolis. Aleñá, que ha aportado poco desde que llegó, hizo el 3-0 en el último suspiro y al menos todos saben ya que jugarán el año que viene en Primera. También Osasuna, con mucho más orgullo y derecho a festejarlo a pesar de esta derrota. Llega para el Betis el tiempo de la ilusión, en todo el sentido (también el menos bueno) que tiene esa palabra.

 


Arrasate: «Hemos tenido un mal día»

Jagoba Arrasate, entrenador de Osasuna, admitió tras perder por 3-0 en el campo del Betis que, «en general», han «tenido un mal día» y que a su equipo le «ha faltado entrar mejor en el partido», ya que, «con el 1-0» tempranero, «ellos han ganado en confianza y el 2-0 refleja lo sucedido en la primera parte».

«En la segunda mitad hemos estado mejor, pero, en general, hemos tenido un mal día y esto, ante estos rivales, se paga porque el Betis tiene un equipo de mucho nivel», subrayó en rueda de prensa el técnico vizcaíno, que reconoció que los sevillanos «han sido mejores».

El preparador del conjunto navarro señaló que en el descanso les dijo «a los jugadores que había que sufrir y marcar un gol para meterse en el partido», si bien lamentó que éste «no ha llegado y al final ellos han marcado el tercero».

Insistió en que la clave de la derrota estuvo en «el primer gol, en una acción» en la que indicó que sus defensas no estuvieron «intensos».

El técnico rojillo cree que en el intento de remontada «faltó ‘punch'» y que, en términos generales, no hicieron «un buen partido», lo que convierte en «imposible» competir «contra equipos como el Betis» que, admitió,»ha superado a Osasuna».

«No sé si nos ha pesado el esfuerzo de las últimas jornadas. No me voy contento con el inicio. La jugada del 1-0 me ha molestado porque pudimos defender mejor, pero estar por encima del Betis es la leche, hay que darle valor a los 45 puntos que tenemos», concluyó.