El renacer del gol: Messi, Griezmann, Benzema, Gerard….

Los cracks de LaLiga se reivindican a base de goles. Los delanteros de los clubes españoles han sido criticados y señalados en las últimas temporadas por la bajada de la media goleadora en el campeonato. Ahora, tras una pasada campaña a la baja en su olfato anotador, vuelven a dar un paso al frente y mejoran sus registros un año después. Desde un veterano Messi, que sigue liderando la clasificación del pichichi, a un Gerard Moreno, que lidera a los delanteros españoles en dicho ranking.

Messi se muestra incombustible, ha regateado el polémico inicio de temporada marcado por su pelea con la directiva para irse del club y sigue liderando a un Barcelona que opta al título de Liga con el objetivo de lograr el mayor sorpasso en la historia de LaLiga. Para ello, otro año más, se vuelve a poner al frente de la clasificación del Pichichi. Acumula 25 tanto en Liga, sin despreciar las 9 asistencias, las mismas dianas que el curso pasado y eso que le quedan seis partidos por delante. Esta mejoría en el olfato del gol también se ve en el global de competiciones, no solo en la doméstica: suma 33 goles por los 31 de hace un año. Eso sí, lejos le queda los 51 logrados en la 2018-19.

Pero al argentino no era al único que se le miraba con lupa en Can Barça. Griezmann era la comidilla de todos. Que si no era el mismo que el del Atlético, si no juega en su posición ideal, si no puede compartir espacio con Messi… Tras un primer año de adaptación al Barcelona, anotando quince goles, esta temporada ha subido un escalón más y ya acumula 17. Una leve mejoría, pero determinante. Sus dos últimos chicharros fueron este fin de semana ante el Villarreal aseguraron a los azulgrana llevarse los tres puntos ante el Villarreal y depender de sí mismo para proclamarse campeón de Liga.

Tras la marcha de Cristiano del Real Madrid, el debate de quién ocuparía su lugar fue muy amplio. Algunos apuntaban a Bale, otros que sería Hazard o las promesas por las que había apostado el club, Vinicius, Rodrygo, Asensio… Pero muchos dudaban de Benzema. «No es un nueve», «no tiene olfato de gol», «necesita a otro delantero goleador a su lado»…. Pero, el francés ha dado un paso al frente y lidera el ataque del Madrid. En la primera campaña sin el portugués, consiguió pasar de 12 goles a 30 en todas las competiciones. La pasada lo redujo a 27, haciendo que algunas voces volviesen a alertar de la necesidad de un ‘9’ para el Madrid. Pero aunque eso pueda ser cierto, Benzema sigue sin bajarse del carro y tirando del equipo. Esta temporada ya ha igualado los 27 del curso pasado. Solo en Liga lleva 21, a tres de lograr igualar su récord en dicha competición (24 tantos en la 15-16).

Gran parte de la culpa de la buena temporada del Atlético y su candidatura al título es de Luis Suárez. El Barcelona se lo ‘regaló’ al Atlético el pasado verano. Consideraban que ya no era el goleador de antes, pero ha aupado al Atlético para ser un serio pretendiente al entorchado.  Las lesiones en estos últimos meses le han pasado factura a él y al Atlético, que ha dicho adiós a muchos puntos. El uruguayo acumula 19 goles en todas las competiciones, dos menos que la temporada pasada. Pero si solo comparamos las dianas en Liga, su balance es favorable con la zamarra rojiblanca. Todos los chicharros de este año han sido en la competición doméstica, mejorando por tres los conseguidos con el Barcelona en Liga el año pasado.

Y, por último, una de las grandes sensaciones de LaLiga. El delantero que pelea con Morata por ser el titular de la Selección española. El goleador nacional que planta cara a Messi y a Benzema en la pelea por el pichichi. Se trata de Gerard Moreno. En la 2017-18 brilló con el Espanyol marcando 19 veces, pero en su regreso a Villarreal sufrió una crisis de gol pasando a 13 tantos. Pero la temporada pasada recuperó ese olfato anotando 20. Y esta temporada se ha terminado de reivindicar acumulando 26 dianas. Lidera al Villarreal para hacer historia en la Europa League y se colea con los mejores en LaLiga.

Gerard coge el testigo de Riquelme

Emery vino para esto y, de momento, ha cumplido con creces: ha metido al invicto Villarreal de nuevo entre los mejores de Europa al clasificarle para sus quintas semifinales. Esta vez se verá las caras frente al que fue su equipo, el Arsenal, y el verdugo del Submarino en la Champions de 2006 en aquel careo que siempre será resumido con la foto de Riquelme abatido. Ahora queda por dilucidar si el técnico pasará a la historia del club, es decir, si es capar de conducirle a su primera final, o se queda en la orilla donde llegaron otros colegas como Paquito, Pellegrini, Garrido y Marcelino. En tres semanas saldremos de dudas. La antesala de la gloria que espera en Polonia se celebrará el 29 de abril en Vila-real y el 6 de mayo en Londres.

El Villarreal hizo bueno el 0-1 de la ida y, aunque el Dinamo estuvo más respondón que en su estadio, sufrió lo justo en la vuelta. En el primer tiempo sentenció por una ambición desbordante. Es lo que tiene jugar con Gerard como abanderado y rodearlo de titulares, algo que no pudo llevarse a cabo en la última jornada de Liga (derrota ante Osasuna) debido a que el calendario empieza a pasar factura. La defensa volvió a mostrar un nivel excelente, con Foyth de apagafuegos, con Albiol y Pau como estable pareja de hecho y con Pedraza recorriendo los cien metros lisos sin descanso. El regreso de Trigueros dio otra alegría al juego. Y el de Chukwueze, más desborde y pegada. Sus zurdazos en el 25’ y 76′ casi tiran los palos de Livakovic.

Lo de Alcácer fue algo sorprendente por su sequía y por el estado de forma de Bacca, pero los grandes jugadores han de estar en las grandes citas. Y Paco ha vuelto en el momento decisivo. Siempre está donde debe. El delantero amplió la renta en el 36’ al empujar un servicio de Chukwueze que nació, cómo no, en la cabeza de Gerard. Su pase resume a la perfección lo que es y por lo que alguno medita pagar: un diez mayúsculo. El internacional no tuvo suficiente, así que aprovechó una galopada de Albiol en un escarceo al área rival para convertir un rechace en una preciosidad (43′). Con el 3-0 global, el Submarino se gustó e hizo disfrutar sin bajar los brazos. Pudo golear. La segunda mitad, con lo que se viene en estos trepidantes cuarenta días, sirvió para ir pensando como hincarle el diente al todopoderoso Arsenal. Por eso concedió un golazo de Orsic. Una simple anécdota. Lo crucial y lo más bonito del fútbol es que a menudo permite una segunda oportunidad. Y aunque sea desde casa, bendito pueblo de Vila-real y fieles de este equipo, disfruten. Gerard es muy cabezón y se ha empeñado en aliviar el eterno sufrimiento del gran ídolo Juan Román.

El reto del Villarreal: volver a plazas europeas antes del parón

El objetivo del Villarreal es regresar a Europa antes de que pare la Liga. Tres jornadas tienen los amarillos para recuperar lo que venía siendo la normalidad esta temporada, en la que los castellonenses han estado el 75% del curso en las plazas europeas. A excepción del arranque de temporada, en el que estuvieron cuatro de las cinco primeras jornadas fuera de esas plazas, y un par de semanas en las que se cayó a la séptima plaza, el equipo ha vivido el en las plazas europeas con normalidad y ventaja.

El equipo de Emery ha sumado 19 jornadas en Europa que se reparten en: seis veces en la cuarta plaza, ocho en la quinta plaza y cinco en la sexta plaza. Mientras que han estado cuatro veces en la séptima plaza, una en la octava y otra en la decimoprimera posición.

El último bache ha provocado la caída a la séptima plaza y le ha permitido a los rivales engancharse en la pelea. Por ello, técnico y jugadores tienen claro que deben reaccionar ya, centrando el tiro en los partidos con Valencia, Cádiz y Eibar, con dos salidas y uno en casa. Un periodo en el que se espera que el equipo «deje atrás los problemas de las últimas jornadas», en la que es verdad que las lesiones y la acumulación de partidos les han castigado.

El Villarreal saca músculo

El partido por el quinto puesto reafirmó al Villarreal como mejor equipo que el Getafe, le asegura una plaza para la Europa League y le mantiene con esperanzas de meterse en Champions a poco que se descuiden los del piso de arriba: Sevilla y Atlético.

Anunciaba Calleja que acudían a una guerra. La predicción del entrenador del Villarreal pudo parecer exagerada, pero es seguro que hay peleas en las que se reciben menos golpes que los que cobraron los jugadores amarillos en el primer cuarto de hora, ocho, algunos poniendo en peligro la tibia del rival (Anguissa) y la continuidad sobre el campo del autor (Olivera).

Bordalás optó por el esquema de cinco centrocampistas que utilizó contra el Real Madrid en el Di Stéfano, traicionando su innegociable 4-4-2 desde hace años. La suplencia de Ángel el día que no había más delanteros disponibles del primer equipo huele ya a relación descompuesta entre técnico y jugador.

Transcurridos veinte minutos no había registro de disparo a puerta alguno. Fue Ontiveros el primero que probó, desde lejos en el 23’, no saliendo su misil demasiado desviado. Un zapatazo tremendo que bien pudo descoser el balón.

El Getafe, además de salir con los tacos afilados, adelantó defensa y entraba por banda a través de sus laterales, especialmente Olivera. Un remate de cabeza de Maksimovic en el 30’ y un remate torcido de Arambarri en el 38’ fueron la mayor amenaza para Asenjo.

La lectura de la primera parte era de párvulos: la mejor ocasión fue del Villarreal pero el dominio (abrumador) correspondía al Getafe.

El Villarreal, comprobado que era imposible con el balón conducido al área azulona, optó por meter en el área cada falta que le hacían en el centro del campo, y así llegó más y puso a pensar al Getafe.

El cántaro lo rompieron entre Pau Torres, quien robó; Cazorla, quien asistió; y Moi Gómez, quien aprovechó todo lo bien que habían hecho sus compañeros, encaró a Soria y buscó el penalti que le hizo el portero. Era el minuto 63. Cazorla lanzó en el 66’ y marcó. 0-1. El Villarreal, más quinto que antes de llegar al Coliseum. Con la Europa League en la mano y con la Champions a tiro por si más arriba hay despistados.

Un arreón del Villarreal estaba dando el triunfo al Getafe, pero sin olvidar que sobrepasado el minuto 70 cada equipo sólo había rematado una vez entre los tres palos.

Bordalás rebuscó hasta en rincones que olvidados y sacó a Portillo, Hugo Duro…. En el 80’, Portillo puso el balón al centro del área pequeña, donde siempre debe haber al menos un central y allí estaban sin marca Hugo Duro y Ángel. Marcó de cabeza el primero, aburrido de soledad.

Pero otro penalti, cometido en el 83’ por Portillo, pitado en el 85’ por Estrada previa invitación del VAR y marcado por Cazorla en el 86’, puso el 1-2. ¡Vaya últimos diez minutos! La puntilla la puso Rubén Peña en el 93’, a placer y a centro de Gerard Moreno.


Calleja: «El árbitro ha estado muy bien. Ha tomado las decisiones correctas»

«Lo del final ha sido una pena. Nos jugábamos mucho, era una guerra y al final del partido se ha desatado todo. Espero que no se repita porque no es bueno para nadie. Hubo provocaciones de los dos lados y no quiero saber quién empezó. Estamos disgustados. ¿Los penaltis? En el campo es difícil valorar. En directo me parecieron y los jugadores me dicen que hubo contacto. El árbitro vio el segundo y lo pitó. Han sido dos acción es justas y decisivas. ¿Estrada? El árbitro ha estado muy bien. Tomó decisiones correctas. Y en la polémica hubo provocaciones, Barbosa defendió a un compañero y no quiero quedarme con eso. Me centro en lo deportivo. Eso no debe ser ejemplo para nadie ni permitirse.¿Opciones de llegar a Champions? Me gustaría estar matemáticamente en Europa League y si tenemos opciones de Champions lucharemos hasta el último encuentro. ¿A qué se refería con que fue una guerra? Es un rival directo y conociendo como compite el Getafe y la intensidad que le mete, había que igualarles en ese aspecto».